Nigeria/ Redacción:
Autoridades en Nigeria se asombraron y horrorizaron cuando tuvieron que realizar un arresto a un hombre y sus tres esposas, debido al severo maltrato y violación a los derechos humanos cometidos en contra de su propio hijo de 11 años, al que dejaron encadenado en un cobertizo de animales, comiendo sus propias heces, mientras ellos vivían en Birnin Kenni.
Averiguaciones sobre este caso indican que el menor Jibril Aliyu, no tenía agua y se veía obligado a comer el alimento de los animales con los que se encontraba encerrado, así como sus propias heces para poder sobrevivir.
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Cuando las autoridades entrevistaron al hermano mayor de la víctima, éste comentó que el pequeño sufría de epilepsia, por lo que la familia decidió encadenarlo para que no huyera. Además aseguró que su hermano no estaba encadenado todo el día, y dijo que su padre había vendido la casa y el coche para poder costear su tratamiento.
Por su parte, el Gobierno del estado de Kebbi se comprometió a rehabilitar a Jibrin Aliyu, mientras que la Asesora del Gobernador, Hajiya Zara’u Wali, calificó el incidente de “lamentable y chocante”, advirtió que no se tolerará que padres cometan actos similares.
He was maltreated by these same people like an animal to the extent that he was feeding on the remnant food of the animals he was tied with and even ate his faeces, until he was rescued by some Human Right Activist. pic.twitter.com/dwtBDBQbWM
— Manir Jega, PhD 🇳🇬 (@realmanirjega) August 10, 2020
























