Redacción:
El dolor de cabeza es muy común y por diferentes causas, por suerte, rara vez se relaciona a padecimientos graves; pero, así como varían las causas lo hacen sus manifestaciones. Conoce los tipos de dolor de cabeza e identifica cuál tienes.
Entre los más comunes están los de tipo tensional, causados por la tensión muscular derivada del estrés, depresión, ansiedad o incluso un traumatismo o mala posición de la cabeza y cuello.
A diferencia de la migraña, que suele ser un dolor punzante que comienza en un lado de la cabeza para propagarse a ambos lados; la cefalea tensional en general comienza en la parte posterior de la cabeza y se propaga hacia adelante.
La migraña suele acompañarse de otros síntomas, como sensibilidad a la luz o ruido, náuseas, y muchas veces es desencadenada por alimentos o factores como la falta de sueño.
Aunque los más comunes son la migraña y los dolores tensionales, no son los únicos, cada uno tiene una causa, síntomas relacionados y tratamiento diferente. Podemos dividirlos en dos clases: primarios y secundarios.
Dolores de cabeza primarios
Estos son causados por una hiperactividad o problemas con las estructuras de la cabeza sensibles al dolor y no por una enfermedad oculta.
En estos pueden influir la actividad química del cerebro, nervios, vasos sanguíneos del cráneo y músculos de la cabeza y cuello. Así mismo, algunos dolores relacionados con cambios en tu estilo de vida, como el alcohol, falta de sueño, mala postura, mala alimentación, también se consideran primarios.
Dolores de cabeza secundarios
Se les llama así a los que son el síntoma de una enfermedad que puede activar los nervios sensibles al dolor de cabeza, desde aquellas leves, como la sinusitis, hasta otras más graves, como un tumor o aneurisma cerebrales.
Por esa razón, no se debe dejar pasar un dolor de cabeza, en especial si nunca lo has tenido, es muy fuerte, repentino, si es “el peor de tu vida”, no cede o empeora, se acompaña de mala articulación del lenguaje, problemas para mover las extremidades, confusión, rigidez del cuello, vómito… o incluso si aparece después de levantar pesas, hacer ejercicio o tener relaciones sexuales.






















