México:
Por fin llegó la vacuna contra el COVID-19 a México, la cual fabricaron las empresas Pfizer y BioNTech, lo que pone a este país como el primero de América Latina que recibe las dosis.
Cabe destacar que el Canciller Marcelo Ebrard, recibió en el Aeropuerto las 34 millones de vacunas que brindan la esperanza en la población de poder frenar esta pandemia.
Además, el conjunto ha obtenido el ‘visto bueno’ en Estados Unidos, Reino Unido, Suiza y Argentina.
Sin embargo, ¿sabes de qué está hecha la vacuna? Aquí te lo decimos:
¡CHECA!: Un MILLÓN de estadunidenses ya se vacunaron contra el COVID-19
Pfizer utiliza como nueva tecnología el ARN mensajero, por lo que estas dosis se fabrican con una alta dosis de este ácido.
Cabe explicar que el ácido ribonucleico transfiere el código genético procedente del ADN del núcleo celular a un ribosoma en el citoplasma, el que determina el orden en que se unirán los aminoácidos de una proteína y actúa como plantilla o patrón para la síntesis de dicha proteína.
El ARNm, ofrece altos niveles de protección, por lo que previene la enfermedad causada por el virus SARS-COV-2.
Por lo general, cuando se aplica un inyección ésta actúa de forma que entra al sistema inmunológico, para que éste pueda reconocer la parte del virus que causa la enfermedad. Contienen tradicionalmente virus debilitados o proteínas de firma purificadas del mismo.
Sin embargo, una vacuna con dosis de ARNm es algo diferente, porque en lugar de inyectarse la proteína viral, la persona recibe material genético (ARNm) y se codifica la proteína viral.
Científicos, explican que cuando este patrón genético se introduce en el brazo, (específicamente en la parte superior) las células musculares las convierten para producir la proteína viral, que va directamente en el cuerpo.
“Este enfoque imita lo que hace el SARS-COV-2 en la naturaleza, pero el ARNm de la vacuna codifica solo el fragmento crítico de la proteína viral. Esto le da al sistema inmunológico una vista previa de cómo se ve el virus real sin causar enfermedad”, explican expertos.
Esta le proporciona tiempo al sistema inmunológico para diseñar anticuerpos poderosos que pueden neutralizar el virus real si el individuo alguna vez se infecta.






















