Redacción:
Tener unas manos bonitas no solo es cuestión de genética, sino de buenos hábitos. Por ello, no basta con lavarlas antes y después de comer, o de mantener las uñas cortas. Es necesario prestar más atención al cuidado de las uñas y la piel.
Mantenlas limpias
Aunque parezca obvio, es importante recordarlo: para lucir unas manos bonitas es necesario mantenerlas limpias (incluyendo sus uñas). Eso quiere decir que debemos procurar lavarlas con regularidad y siempre, con un producto acorde al tipo de piel.
Utiliza crema hidratante
Como muchas partes del cuerpo, las manos necesitan de una hidratación constante para evitar la resequedad y el daño celular.
Procura llevar contigo una buena crema hidratante para utilizarla al salir a la calle, después de lavarte o en cualquier momento que sea necesario.
Utiliza guantes para limpiar
Los detergentes y productos químicos de limpieza son agresivos con la piel de las manos y les pueden provocar problemas.
Para evitar estas consecuencias lo mejor es utilizar guantes de limpieza cada vez que se realicen las labores del hogar manipulando estos elementos.
Evita el uso de agua caliente
El agua caliente tiende a acabar con los aceites naturales de la piel provocando resequedad y flacidez. Intenta lavarlas con agua templada o preferiblemente fría.
No olvides una manicura
Hacerte la manicura con regularidad te ayudará a tener unas manos bonitas. No solo tendrás las uñas arregladas, libres de cutículas y células muertas.
Usa guantes en invierno
Una medida tan sencilla como colocarte guantes antes de salir al aire libre (o la calle, si estás en la ciudad) durante el invierno puede ayudarte a tener unas manos bonitas por más tiempo. Al resguardarlas del frío, evitarás que la piel se reseque, cuartee y luzca envejecida.
Aplícate una mascarilla refrescante
En ocasiones, colocar tu crema hidratante de uso diario en el refrigerador durante unas horas y luego aplicártela sobre la piel puede resultar muy placentero. Sobre todo en el verano, cuando más se suele abandonar la aplicación de cremas y lociones hidratantes en la piel porque “resultan pegajosos”.
También puedes prepararte una mascarilla casera fría y aplicártela sobre las manos. Una buena mezcla es la de puré de pepino con aceite de coco.
Hazte una exfoliación regular
Una exfoliación suave también puede ayudar a remover las células muertas de la piel y a dotar de vitalidad a la piel, incluso de las manos.
Para eliminar todas esas impurezas se recomienda utilizar un buen producto exfoliante, según las indicaciones del dermatólogo (sobre todo si sufres de piel sensible o alguna condición de la piel en concreto).






















