Redacción:
Es común, durante un resfriado, sentir como una masa gelatinosa se acomoda en la garganta obligándonos a hacer de todo para expulsar las flemas. Sin embargo, ¿por qué se forman cuando uno no está enfermo?
La mucosidad y las flemas
Esta sustancia pegajosa que puede adquirir varios colores tiene una función indispensable en el cuerpo y es humedecer las superficies, principalmente pulmones, senos nasales, boca, estómago, ojos e intestinos.
Cuando se tiene una infección las membranas mucosas se inflaman, lo que causa que ciertas glándulas produzcan más líquido. Esto puede derivar en flemas. Dicho proceso se repite en alergias.
¿Por qué tienes flemas si no estás enfermo?
Es posible que en apariencia no tengas fiebre ni dolor, pero eso no significa que no exista una afección provocando tu exceso de mucosidad.
Fibrosis quística
Es una enfermedad genética que ocasiona una acumulación de moco espeso y pegajoso en los órganos, incluido pulmones y páncreas. Algunos de sus síntomas son dificultad para respirar, tos persistente, heces blandas entre más.
Tos crónica
Es un malestar que dura por más de ocho semanas. Su causa va desde asma, enfermedad por reflujo gastroesofágico o enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Sus signos son: secreción nasal, ronquera, acidez de estómago y carraspeo.
Tos del fumador
Suele presentarse después de dejar de fumar y es señal de que el cuerpo está empezando a sanar.
Contaminación
Hay que recordar que no todo el aire que se respira está libre de impurezas. El exceso de contaminación puede causar que la membrana en la garganta se inflame y produzca más cantidad de mucosidad.
Tener flemas todo el día puede ser señal de algo más que una infección pulmonar.






















