Redacción:
Un absceso dental es una acumulación de pus en el centro de un diente por una infección bacterianas.
Las causas pueden ser desde una caries o el astillamiento de una pieza dental que permite el acceso de bacterias a la raíz del diente al hueso que lo sostiene y podrías llegar a perderlo.
Sin embargo, no es el único riesgo, una complicación podría desencadenar un absceso cerebral, inflamación en el corazón o una neumonía si la infección se propaga a los pulmones y esto puede poner en riesgo tu vida.
El principal síntoma es sentir un dolor intenso, como pequeñas palpitaciones agudas y punzantes, pero también existen otras señales de alerta:
Mal aliento, sabor amargo en la boca, dolor al masticar, fiebre, sensibilidad al frío o calor, hinchazón de la encía sobre el diente infectado, inflamación en los ganglios del cuello e inflamación en la mandíbula
Si tienes algunos de estos síntomas, lo más recomendable es que acudas con un odontólogo lo antes posible.
Puedes aplicar el siguiente remedio para aminorar los síntomas, pero esto no significa que ya no debas acudir con un especialista.
Agua con sal
Sólo necesitarás ½ cucharadita de sal y un vaso de agua tibia. Vierte la sal en el vaso y revuelve hasta que se disuelva, haz buches durante un minuto y escupe esta mezcla, repite de tres a cuatro veces al día para reducir el dolor e inflamación.
Una vez que acudas con el especialista, este deberá drenar el absceso para que la hinchazón y las incomodidades disminuyan, en caso de que no se pueda salvar el diente deberá extraer la pieza afectada y recetarte antibióticos.






















