Redacción:
Los “Agujeros de Venus” son las hendiduras más solicitadas de la cirugía desde que la ‘selfie’ se ha puesto de moda y se ha enfocado en el trasero.
Sí, no tiene sentido para nosotras, pero para un hombre mirar a una mujer desde atrás es todo un placer sobre todo si al nivel de la cadera se tiene los tan célebres agujeros de Venus u hoyuelos de la espalda.
Para empezar, la razón de que unas mujeres los tengan y otras no, es una cuestión de genética y constitución anatómica; en específico de las articulaciones sacroilíacas que recubren las fosas lumbares laterales.
Esta particularidad física tiene ventajas que van más allá de lo estético, dentro de estas muecas existe un canal venoso el cual favorece el orgasmo femenino; es decir, aumenta la circulación sanguínea de la pelvis lo que facilita a la mujer alcanzar el clímax.
Además de esto, se cree que los hoyuelos en la espalda aparecen en mujeres con un índice de masa corporal y muscular saludables; esto porque la tensión, el estrés y la vergüenza tiende a debilitar su apariencia.
Si bien es un rasgo con el que se nace, existen algunas cosas que pueden ayudarte a que sean más evidentes:
Desintoxica tu cuerpo: La acumulación de las toxinas en los tejidos y el torrente sanguíneo puede detenerse en esta zona del cuerpo.
Práctica yoga o pilates: Estos son ideales debido a que estiran los ligamentos y aumentan su flexibilidad.
Cultiva una energía erótica: Recuerda no por no tenerlos significa que no puedes disfrutar de tu intimidad.
Recuerda, solo tú decides que te da placer y lo que deseas.
Toda mujer con hoyuelos en la espalda o no, son hermosas y si de las primeras se debiera envidiar algo, sin duda es su libertad y seguridad (rasgos que también las caracterizan).






















