Redacción:
“Un caldito de pollo para curar el resfriado”, decía la abuela ante los primeros síntomas de enfermedad.
Hoy, siendo adulta, viviendo sola o dueña de tu independencia y consciente de que seguro necesitarás medicamento.
Sigues probando ese remedio que reconforta el cuerpo, pero cura el alma a través del recuerdo.
Sin embargo, algunos remedios de la infancia sí pueden ayudar a cuidar de la salud. Las mamás y abuelas son sabias; no solo predicen cuándo lloverá o nos vamos a equivocar.
Té jengibre para el empacho
Ingredientes: 1 cucharada de jengibre rallado, 1 vaso de agua, 2 cucharadas de zumo de limón 1 cucharada de miel.
Procedimiento: en una olla pon a hervir el jengibre. Después de tres minutos, retira del fuego, agrega el resto de los ingredientes y deja reposar 10 minutos.
Chiqueadores
Estas rodajas de hierbas, que se colocan en las sienes, ayudan a reducir el dolor de cabeza. Las más frecuentes son:
Albahaca: relajante muscular y libera la tensión y estrés.
Pápalo: ansiolítico y antidepresivo.
Menta: es reemplazo perfecto del paracetamol.
Agua salada para la garganta
Puede aliviar temporalmente el dolor o la picazón de la garganta.
Preparación: ¼ a ½ cucharada de sal en un vaso de agua de 240 mililitros. Hacer gárgaras.
Pomada de la manzana para la inflamación
Suele contener esencia de manzana, aceite de romero, canela, aceite de almendra, alcanfor y aceites minerales. Ingredientes que han demostrado propiedades para aliviar cólicos menstruales y dan una sensación de relajación.
Incluso el delicioso caldo de pollo tiene beneficios, un estudio de la Universidad del Centro Médico de Nebraska encontró que los neutrófilos de reducían, es decir, había un mecanismo antiinflamatorio que podría aliviar los síntomas.






















