México / Redacción:
Sólo el hecho de que hayas decidido dejar de fumar es ya todo un logro, así que, te felicitamos. Es necesario para conseguirlo tener voluntad de hacerlo, y existen muchos métodos diferentes para llegar a tu objetivo.
Ginseng: Es una planta con múltiples usos medicinales y uno de ellos es reducir la liberación de dopamina, que produce sensación de bienestar y que es activada por la nicotina.
Chicles: Es uno de los métodos más habituales. Algunos contienen nicotina, lo que reduce la ansiedad física, pero el simple hecho de masticar y tener la boca ocupada y con un sabor concreto, reduce la necesidad de fumar.
Valeriana: La falta de tabaco, sobre todo los primeros días de abstinencia, produce nerviosismo. Por ello, las infusiones calmantes como la valeriana ayudan a relajarse y evitan que utilices el tabaco como válvula de escape ante cualquier situación de conflicto.
Jengibre: Masticar raíz de jengibre o tomarlo en infusión ayuda a reducir la ansiedad e incluso las molestias que a nivel digestivo pueden aparecer los primeros días sin tabaco. Además, estimula la eliminación de toxinas y la limpieza del organismo para que la necesidad física desaparezca antes.
Pimienta cayena. Añadir una pizca de pimienta cayena a tus platos se ha demostrado que reduce las ganas de encender un cigarro.
Masticar o chupar regaliz: es efectivo para desintoxicar el organismo, consigue que el sabor del tabaco resulte algo desagradable y reduce las ganas de encender un cigarro.
Acoro. Masticar sin tragar raíz seca de Acoro deja un sabor en la boca incompatible con el gusto del tabaco, y consigue que el propio olor al tabaco resulte desagradable.
A los dos días de dejar de fumar tus terminaciones nerviosas se empiezan a regenerar, y tu olfato y gusto mejoran considerablemente. Es el momento de mayor ansiedad por falta de nicotina, que en apenas 24 horas más, habrá desaparecido de tu cuerpo por completo.






















