México / Redacción:
Al inicio es una tenue arañita azul en el muslo. Fácil de cubrir con la falda y por consiguiente de ignorar. Sin embargo, tiempo después, ya hay una vena enorme atravesando la parte de atrás de tu rodilla. ¡Sí, una várice!
Lo más preocupante es que todo empezó a los 20 años y hoy a los 30 o 40, no sabes qué hacer para eliminarlas o atenuar su apariencia.
El factor genético: Si en la familia ya ha habido anteriormente casos de varices, hay una predisposición a heredar el trastorno circulatorio
El embarazo: Pueden aparecer porque la compresión abdominal dificulta la circulación.
El sedentarismo: Estar mucho tiempo de pie o sentada produce un estancamiento en el flujo sanguíneo que puede provocar la aparición de varices. Sí, ya sabemos lo que estás pensando, que este confinamiento no ha ayudado mucho. Teletrabajes o no, e independientemente de la fase de desescalada en la que estés, es muy importante la actividad física para evitar esa congestión en las venas.
Los especialistas médicos (angiólogos y flebólogos), aseguran que una de las principales maneras de prevenirlas o frenar su empeoramiento es moviéndose, ya sea practicando ejercicio, bailando o, sencillamente, paseando.
Una mala alimentación: La sal o las comidas procesadas que la contienen son desaconsejables porque elevan la presión arterial.
Seguro que también has oído hablar de cómo influyen los anticonceptivos, llevar tacones, cruzar las piernas… Descubre qué es verdad y qué es mito sobre la mala circulación.
Para eliminarlas, los angiólogos y flebólogos recomiendan, sobre todo, hacerse inicialmente una ecografía doppler (una prueba no invasiva que calcula el flujo de la sangre en los vasos sanguíneos) para comprobar el estado de la circulación y determinar qué tratamiento es el más adecuado.






















