México / Redacción:
Las várices son la señal más evidente de una mala circulación, pero ni es la primera ni la única ni la última que altera la apariencia de nuestras piernas.
El sistema vascular está compuesto por arterias transportan sangre rica en oxígeno del corazón a tejidos, venas llevan sangre y productos de desecho y capilares (paredes delgadas que permiten el intercambio de sustancias en tejidos y sangre).
Por otra parte, estos se pueden ver afectados por los siguientes padecimientos: aneurisma, arteriosclerosis, coágulos sanguíneos, enfermedad de las arterias, accidentes cerebrovascular y vasculitis.
Apio
Reduce las molestias relacionadas a la mala circulación: sensación de fatiga, frío extremo, dolor y pesadez en las articulaciones, problemas de concentración y hormigueo. ¿La razón? Disminuye la inflamación.
Disfruta de él a través de la infusión. Lava el tallo del apio y pon a calentar en un litro de agua. Una vez que alcance el estado de ebullición. Retira y deja enfriar por 10 minutos, consume a temperatura ambiente.
Ortiga
Actúa como un suplemento de hierro, por lo que tiene propiedades anticoagulantes y vasodilatadores. Ingredientes: 1 cucharadita de ortiga y 1 taza de agua.
Flores de tilo
Fortalece las arterias, además de tener beneficios calmantes, es decir reduce el estrés y la presión alta. Coloca una cucharada de esta planta en una taza de agua y métela al microondas por un minuto a dos, y deja reposar hasta temperatura ambiente.
Sauce
Tiene una sustancia llamada salicilina que es anticoagulante. Lo que se consume de esta planta es la corteza, de la que solo requieres un pedazo pequeño del tamaño de una cuchara. Pon a hervir en agua y toma lo más caliente que puedas.






















