Roma, Italia/Redacción:
Este miércoles 20 de abril se dio a conocer en Roma, Italia, la muerte del Cardenal mexicano, Javier Lozano Barragán, a los 89 años de edad.
Vale recordar que Lozano también era Arzobispo emérito de Zacatecas, así como Presidente emérito del Pontificio Consejo para la Pastoral de la Salud.
No obstante, el Cardenal mexicano fue conocido de mayor manera por su labor como ayudante clave del Papa Juan Pablo II, quien murió también en abril, pero en el 2005.
Lozano Barragán también se volvió amigo del Papa Francisco, quien incluso lo llegó a visitar durante su enfermedad poco antes de que se presentara su deceso, pues el Cardenal se quedó viviendo en Roma.
Cabe señalar que Javier Lozano nació el 26 de enero de 1933, en Toluca, Estado de México, estudió en el Seminario Diocesano de Zamora, en Michoacán, y fue ordenado sacerdote el 30 de octubre de 1955.
Posteriormente, estuvo a cargo de la III Vicaría Episcopal de la Arquidiócesis de México “San Felipe de Jesús”, de 1979 a 1984.
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Sin embargo, ese mismo año fue nombrado Obispo, siendo hasta el 2003 designado como Cardenal, bajo el pontificado de Juan Pablo II.
El Papa de origen polaco se lo llevó a Roma como Presidente del Pontificio Consejo para los operadores sanitarios y presentó su renuncia por motivos de edad al Papa Benedicto XVI.
Apenas hace una semana tuvo una caída en su habitación, por lo que fue hospitalizado en la clínica San Pío XI, sin embargo, a las 24 horas se le llevó de regreso a su casa, porque los médicos señalaron que no había nada que hacer por su delicado estado de salud, según información de fuentes cercanas al Cardenal mexicano.
Finalmente, se dio a conocer que al Cardenal Javier Lozano Barragán no se le incinerará, ya que pidió ser enterrado en Zamora, Michoacán, donde se encuentra su casa y la sede de la fundación dedicada a su madre Lolita.
Agencias/Vox Populi Noticias






















