Reynosa, Tamaulipas / Yenni García Escobar
Luego de la deportación de cubanos y centroamericanos por Reynosa, las autoridades de salud y el Instituto Tamaulipeco del Migrante, continúan con la vigilancia epidemiológica en las personas, esto con la finalidad de evitar proliferación de enfermedades.
Ricardo Calderón Macías, titular del ITM en Reynosa, comentó que, a través de la Jurisdicción Sanitaria número cuatro y Médicos Sin Fronteras, llevan jornadas médicas a los albergues de la ciudad de atención a migrantes, pero también, en las instalaciones de la dependencia estatal, llevando un control sanitario.
“El objetivo principal es evitar cualquier contingencia de salud, se revisan su estado médico, así como, emocional y se hacen las acciones correspondientes, aunque el COVID-19 continúa presente, debemos mantener a los migrantes sanos y, por consiguiente, a la población de Reynosa”, detalló.
En caso de detectar un padecimiento, se envía al migrante centroamericano, cubano o de otro país, a los hospitales públicos para un chequeo más exhaustivo, antes de enviarlo a un albergue, evitando problemas de salud más complicados.
Así mismo, reiteró que los albergues de atención a migrantes se encuentran saturados en estos momentos, después de la reubicación de la comunidad asentada en la Plaza de la República, por lo tanto, están buscando la posibilidad de apoyarlos para regresar a su lugar de origen.
Lo anterior, porque al ser deportados no podrán contar con la solicitud de asilo político o humanitario, y no pueden permanecer en territorio nacional, sin el permiso o consentimiento del Instituto Nacional de Migración.






















