Michoacán, México/Redacción.-
El estado de Michoacán se enfrenta a una creciente ola de desplazamiento forzado debido a la violencia generada por la disputa entre los Cárteles Jalisco Nueva Generación, La Nueva Familia Michoacana y Los Viagras. Esta situación ha dejado un vacío en la administración de Alfredo Ramírez Bedolla en materia de seguridad, obligando a los habitantes de varios municipios a abandonar sus hogares para evitar convertirse en víctimas mortales de las organizaciones criminales.
Según el Observatorio Regional de Seguridad Humana de Apatzingán, los municipios de Apatzingán, Aguililla, Parácuaro, Nueva Italia, Chinicuila, Buenavista, Tepalcatepec y Coalcomán concentran la mayor cantidad de personas desplazadas debido a la inseguridad en la entidad.
La falta de una política de seguridad efectiva ha llevado a que la mayoría de las personas desplazadas sean mujeres que se han quedado en sus hogares mientras sus esposos, hijos o padres han cruzado la frontera norte en busca de una mejor calidad de vida.
El Reporte de Seguridad de mayo y junio de 2023 en la Región del Valle de Apatzingán del Observatorio Regional de Seguridad Humana de Apatzingán revela que dos de los ocho municipios se encuentran en una situación de “sin retorno” para sus habitantes, debido a razones que van desde la estancada economía hasta la apertura de giros delictivos y el crimen organizado.
Apatzingán, Parácuaro, Nueva Italia y Chinicuila están catalogados como zonas afectadas por el desplazamiento forzado rural debido a la inseguridad y la falta de oportunidades, agravada por la falta de apoyo por parte de la administración de Ramírez Bedolla.
Comunidades como “El Capire” también se suman a la lista de afectados por el desplazamiento forzado interno, y aún no se ha determinado el número exacto de personas en situación de movilidad.
En medio de esta crisis, se han observado diferentes respuestas por parte de la población. Por ejemplo, en Presa del Rosario se encuentran familias originarias de Chiapas y Tabasco que tienen la intención de regresar a sus estados de origen, pero carecen de los recursos necesarios para hacerlo.
En contraste, las familias refugiadas en Loma de Piedra han rechazado la invitación de un albergue en la cabecera municipal y prefieren mantenerse cerca de la zona de conflicto generada por el crimen organizado, ya que no quieren alejarse de sus propiedades.
Ante la falta de apoyo gubernamental por parte del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, la sociedad de Apatzingán ha estado realizando donaciones voluntarias de productos de higiene personal, como toallas femeninas, pañales, cepillos y pastas dentales, así como jabón, cobertores y colchonetas, que son las necesidades más apremiantes en este momento.
El desplazamiento interno de las familias se suma al aumento de ciertos delitos, como homicidios, lesiones, robos en diversas modalidades, amenazas y delitos cometidos contra servidores públicos.
De acuerdo con las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), el estado ha experimentado un aumento en el delito de homicidio en mayo, con 1,006 casos en comparación con los 920 registrados en abril. En cuanto a las lesiones, se reportaron 688 denuncias en abril y un aumento a 768 en mayo. En cuanto al robo en todas sus modalidades, se registraron 1,578 carpetas de investigación en abril, y este número se incrementó a 1,659 en mayo.
Estas cifras oficiales reflejan la falta de efectividad de la estrategia de seguridad implementada por el gobierno de Alfredo Ramírez Bedolla, quien insiste en que “no pasa nada” en la entidad. Ante esta situación, la población demanda acciones concretas y mayor apoyo por parte de las autoridades para garantizar la seguridad y el bienestar de los ciudadanos de Michoacán.
Agencias/Vox Populi Noticias























