Tizayuca, Hidalgo / Redacción.-
La mañana de este domingo, un impactante operativo realizado por el personal de la Dirección de Reglamentos y Espectáculos de Tizayuca llevó a la clausura de un negocio de barbacoa. La razón: hallazgo de restos de perros, incluido un cráneo y diversos huesos, en lugar de la carne de borrego que se publicitaba.
El director de la Dirección de Reglamentos y Espectáculos, Enrique Fernando Parra Santana, informó a la Jornada Hidalgo que el negocio fue cerrado inicialmente debido a que no contaba con los permisos correspondientes para su funcionamiento. Sin embargo, al llevar a cabo la inspección, los oficiales encontraron evidencias alarmantes: restos de animales que no correspondían con el borrego, como el negocio alegaba vender.
Debido al carácter inusual y potencialmente peligroso del caso, la Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios del Estado de Hidalgo (Copriseh) también fue notificada. Esta entidad es la autoridad encargada de regular la limpieza y el saneamiento en lugares que venden alimentos al público.

Al intentar desmantelar el puesto de barbacoa, los propietarios y empleados del negocio se opusieron vehementemente, negando las acusaciones de venta de carne de perro. Tras retirarse las autoridades, un grupo de inconformes bloqueó una carretera cercana, colocando llantas en la vía y prendiéndoles fuego en señal de protesta.
Los manifestantes acusaron a la presidencia municipal de llevar a cabo una campaña de desprestigio en su contra, aunque las pruebas recolectadas por las autoridades señalan un escenario inquietante y preocupante para la salud pública.
Este caso ha generado un fuerte debate en la comunidad sobre la regulación y supervisión de los negocios de alimentos, así como la ética en el tratamiento de animales. Mientras tanto, las investigaciones continúan para determinar el alcance de esta perturbadora situación.
Agencias / Vox Populi Noticias






















