En vísperas del inicio del ciclo escolar 2023-2024, una serie de marchas y manifestaciones se han llevado a cabo en varios estados del país en rechazo a los nuevos libros de texto gratuitos proporcionados por la Secretaría de Educación Pública (SEP). Padres de familia, activistas y ciudadanos de distintos sectores han expresado su descontento con el contenido de los libros y la dirección que estos están tomando en la educación de sus hijos.
En diversas ciudades de Veracruz, alrededor de 500 personas se congregaron para manifestarse en contra de los nuevos libros de texto y lo que perciben como un adoctrinamiento ideológico en las escuelas. Los participantes exigieron detener la distribución de los materiales y expresaron su deseo de que la educación se enfoque en el aprendizaje y la tecnología en lugar de promover una ideología específica. A pesar de no ser tan concurridas como otras marchas recientes, estas protestas en Veracruz dejaron en claro el descontento de un sector de la sociedad.
En Colima, un contingente de 400 personas se unió a la marcha nacional contra los libros de texto. Este grupo, identificado como el colectivo “Juntos por la Infancia Colima”, marchó por las calles de la capital estatal para protestar contra la distribución de los materiales educativos. Los manifestantes anunciaron su intención de promover amparos individuales y colectivos para evitar que los libros sean entregados en las escuelas.
En Querétaro, un grupo de personas liderado por el legislador y ex gobernador Ignacio Loyola Vera, marchó en rechazo a la distribución de los libros de texto gratuitos. Los participantes expresaron su preocupación por el contenido ideológico de los libros y pidieron una educación sana y libre de influencias que consideran pervertidas. Aunque las autoridades locales anunciaron que los libros serán entregados, los manifestantes expresaron su firme oposición y solicitaron la intervención del gobernador.
En Toluca, alrededor de 200 integrantes de la sociedad civil se reunieron para protestar contra la distribución de los libros de texto gratuitos. Los manifestantes argumentaron que los materiales carecen de contenido adecuado para los menores y que no se ajustan a métodos pedagógicos apropiados. Los participantes insistieron en que no permitirán que las escuelas utilicen estos libros y cuestionaron la metodología detrás de su creación.
En Yucatán, colectivos de padres de familia y religiosos se manifestaron en contra de los libros de texto gratuitos, alegando que estos promueven una ideología favorable al gobierno federal. La marcha contó con la participación de alrededor de 150 personas que expresaron su deseo de una educación basada en la ciencia y sin manipulación ideológica. Aunque no presentaron recursos legales para frenar la distribución de los libros, los manifestantes expresaron su rechazo y cuestionaron la calidad pedagógica de los materiales.
En la ciudad de Durango, alrededor de 200 personas marcharon en contra de los libros de texto gratuitos. Los manifestantes expresaron preocupación por las presuntas inconsistencias y la carga ideológica de los libros, especialmente en lo que respecta a la educación sexual. Padres y maestros argumentaron que los contenidos no son apropiados para los niños y exigieron una educación basada en la ciencia y la historia real.
Estas manifestaciones en múltiples estados reflejan la creciente preocupación de algunos sectores de la sociedad por la dirección que está tomando la educación en México. Los manifestantes exigen una educación basada en la ciencia, la tecnología y el pensamiento crítico, sin la influencia de lo que perciben como ideologías indeseables. Aunque las autoridades han anunciado que los libros serán entregados, la resistencia de estos grupos muestra que la discusión sobre el contenido educativo está lejos de llegar a su fin.
Agencias / Vox Populi Noticias























