Texas / Redacción.-
La región fronteriza entre Estados Unidos y México ha quedado bajo el azote de la naturaleza esta semana con la llegada de la tormenta tropical Harold, que hizo su entrada en tierra el martes en la costa sur de Texas.
Este fenómeno meteorológico trajo consigo la amenaza de ráfagas de viento de hasta 80 km/h (50 mph) y una significativa acumulación de lluvias. Según estimaciones, se espera una acumulación de entre 5 a 10 centímetros (2 a 4 pulgadas) en la región texana, aunque áreas aisladas podrían llegar a registrar hasta 15 centímetros (6 pulgadas) de precipitación.
Del lado mexicano, Tamaulipas parece ser uno de los estados más afectados, con previsiones de lluvias de entre 10 a 15 centímetros (4 a 6 pulgadas). Sin embargo, la situación podría agravarse en zonas del norte de Coahuila y Nuevo León, donde se esperan acumulaciones de hasta 25 centímetros (10 pulgadas) antes del miércoles.
Paralelamente, la tormenta tropical Hilary ha estado dejando su marca en el sur de California tras su paso por la península de Baja California, donde anteriormente había tocado tierra como huracán. El saldo hasta el momento es trágico, con al menos una víctima mortal y amplias zonas inundadas. Mientras Hilary avanza hacia el suroeste, rumbo a las Montañas Rocosas, en California, se viven momentos de tensión. Equipos de rescate se movilizan para auxiliar a residentes, especialmente en hogares de ancianos que han quedado atrapados por el lodo y el agua.
La amenaza de fuertes lluvias, deslizamientos de tierra e inundaciones tiene en vilo a las comunidades afectadas. En respuesta, las autoridades de ambas regiones han elevado el nivel de alerta y trabajan conjuntamente para garantizar la seguridad de los habitantes y reducir los daños provocados por estos fenómenos naturales. Se insta a la población a mantenerse informada y tomar las precauciones necesarias ante el avance de estas tormentas tropicales.
Agencias / Vox Populi Noticias






















