Limestone, Maine. / Redacción. –
Recientemente, el joven estadounidense Mason Sisk, de 18 años de edad, fue declarado finalmente culpable tras ejecutar a cinco miembros de su familia en Limestone, Maine.
Según los hechos, la matanza se dio cuando el adolescente tenía 14 años de edad, por lo que en inicio, bajo su poca objetividad reveló que el evento ocurrió mientras se encontraba en el sótano jugando videojuegos y tras escuchar los disparos subió al piso principal pero solo observó a un vehículo alejándose, sin embargo luego de varios interrogatorios el joven admitió que los había matado él mismo.
De acuerdo a sus declaraciones, Sisk ya tenía un historial previo de intentar asesinarlos, ya que informó que previamente mezcló el café de su madrastra con mantequilla de maní bajo un intento de envenenar a la mujer, alérgica al producto.
Durante las investigaciones se descubrió que el chico tenía problemas para controlar la ira y había amenazado a toda la familia, posteriormente bajo una nula gestión emocional recurrió a asesinar a su padre John Wayne Sisk, a su madrastra Mary Sisk y tres de sus hermanos; Grayson de 6 años, Aurora de 4 años y Colson de 6 años, con un arma de fuego.
“Sí, discuten mucho y me harté. Y los niños estaban pasando por muchas cosas”, declaró atrozmente el adolescente.
Ante lo ocurrido, el criminal no ha demostrado reacción emocional, incluso en el último juicio donde se dio a conocer que fue sentenciado a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional se le observó inexpresivo y sin intención de dirigir la palabra a las autoridades, por lo que el juez refirió que fue un caso “envuelto en una maldad absoluta”.
Agencia / Vox Populi Noticias.






















