Calí, Colombia / Redacción.-
En un encuentro histórico en la ciudad colombiana de Cali, el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, y el presidente de Colombia, Gustavo Petro, dieron un paso crucial hacia un nuevo paradigma en la lucha contra las drogas en Latinoamérica. Reuniendo a representantes de 33 países latinoamericanos y del Caribe, ambos líderes presentaron una iniciativa que busca abandonar la “fallida guerra contra el narcotráfico” impuesta por Estados Unidos y, en su lugar, centrarse en abordar las causas subyacentes del narcotráfico y la violencia en las comunidades.
En su primer discurso en una gira sudamericana, el presidente López Obrador desafió la noción de que Sudamérica es la raíz del problema del narcotráfico y en su lugar instó a dirigir la atención hacia los países consumidores en el norte. Hizo un llamado moral para combatir el consumo de fentanilo en Estados Unidos, un potente opioide sintético que ha causado una crisis de drogas devastadora en ese país.
“Tenemos la obligación moral y por humanismo de participar en el combate al consumo del fentanilo en Estados Unidos”, declaró López Obrador. Esta sustancia, 50 veces más potente que la morfina, fue responsable de más de 70,000 muertes por sobredosis en Estados Unidos el año pasado.
La canciller mexicana, Alicia Bárcena, también arremetió contra los países consumidores del norte, afirmando que los problemas de consumo y organización social en esas sociedades no son responsabilidad de los países latinoamericanos.
El presidente colombiano, Gustavo Petro, calificó la “guerra contra las drogas” como un “genocidio” que ha dejado un millón de muertos en la región. Hizo un llamamiento a los países latinoamericanos para que se posicionen sin temor y hablen con su propia voz en lugar de repetir los discursos del poder mundial.
La Conferencia Latinoamericana y del Caribe sobre Drogas se considera un primer paso hacia una futura cumbre de jefes de Estado y Gobierno programada posiblemente para 2025. A pesar de que solo asistieron los presidentes de Colombia y México, hubo delegaciones de 19 países, incluyendo observadores de fuera de la región como la Unión Europea, Estados Unidos y la ONU.
El evento culminó con la firma del “Documento final de Santiago de Cali”, una hoja de ruta que busca establecer un consenso regional en la cuestión global de las drogas. Este documento de 17 puntos establece posturas comunes entre 19 países latinoamericanos y aboga por una reflexión colectiva sobre temas como la revalorización de plantas de uso ancestral, la reducción de la oferta, los daños sociales y a la salud, y la conservación ambiental, todo mientras se respeta el compromiso internacional de combatir el tráfico ilícito de drogas.
Agencias / Vox Populi Noticias























