Acapulco, Guerrero/Redacción.-
En medio de la creciente preocupación y la denuncia de falta de apoyo por parte de las autoridades, activistas y familiares de personas desaparecidas instalaron un plantón en el cerro del Encinal, en el poblado de Carabalí, Acapulco, después de que en cinco días se descubrieran ocho cadáveres en cuatro fosas clandestinas y se encontraran indicios de otras tres sepulturas en la zona.
La líder del Colectivo Memoria, Verdad y Justicia, Socorro Gil Guzmán, informó que el delegado de la Comisión Estatal de Búsqueda, Arturo Solís Felipe, se negó a enviar peritos para continuar con la exhumación de los cuerpos. Además, denunció que la titular de la Fiscalía General del Estado, Sandra Luz Valdovinos Salmerón, no se ha comunicado con el colectivo para conocer las condiciones de la jornada y que carecían de recursos para trasladarse a la zona de los hallazgos.
Durante la jornada de búsqueda, los activistas también fueron objeto de intimidación por parte del agente del Ministerio Público del sector Emiliano Zapata, Juan Carlos Rodríguez Molina, quien tomó fotografías y videos de la actividad.
Antes de la instalación del plantón, se acordó con la Fiscalía Regional de Acapulco que las labores de búsqueda continuarán hasta descartar la presencia de más cadáveres en las fosas encontradas.
Uno de los participantes en la jornada, Miguel Trujillo Herrera, miembro del Colectivo Familiares en Búsqueda “María Herrera”, busca a sus hermanos Luis Armando, Gustavo, Raúl y Jesús Salvador, desaparecidos entre 2008 y 2010 en distintos incidentes en Veracruz. Trujillo Herrera acusó a la Fiscalía General del Estado, la Policía Estatal y la Policía Municipal de estar coludidas con la delincuencia, lo que dificulta las acciones de los activistas y los obliga a realizar el trabajo que debería ser responsabilidad de las autoridades.
Durante la jornada, se encontró una bodega con herramientas presuntamente utilizadas para crear las fosas clandestinas, así como credenciales del Instituto Nacional Electoral (INE) que habían sido incineradas. Sin embargo, las autoridades no han proporcionado las condiciones necesarias para identificar a las víctimas.
Trujillo Herrera señaló que Arturo Solís está forzando a los activistas a realizar la excavación y extracción de los cuerpos, lo que los coloca en una situación legal complicada. En sus palabras, “eso es lo que está haciendo el comisionado de aquí, de Guerrero”.
En respuesta a esta situación, los activistas anunciaron que permanecerán en el lugar hasta que las autoridades concluyan con los trabajos de campo en la zona rural de Acapulco.
Agencias/Vox Populi Noticias























