Ciudad de México / Redacción.-
En un golpe de ironía, Benito Castro, el comediante que dedicó más de seis décadas a hacer reír al público, falleció esta tarde en su propia casa tras sufrir una aparatosa caída que le causó serias lesiones internas y un traumatismo craneoencefálico. A los 77 años, el querido artista fue sorprendido por la muerte, un tema que siempre contempló con filosofía y respeto.
La noticia fue inicialmente divulgada por el programa “Ventaneando” y confirmada poco después por Deborah Castro, hija del comediante, en declaraciones a EL UNIVERSAL. “Lamento mucho informar que sí, mi papá falleció. Tuvo un accidente, se cayó de las escaleras de la casa y no resistió”, expresó Deborah.
Para Castro, la muerte no era un tema tabú ni un enemigo a vencer, sino más bien el inevitable siguiente paso en la travesía de la vida. “La muerte es algo a la que le hemos tenido miedo todos, y empezamos a morir el día que nacemos; porque lo único que es inevitable es la muerte”, compartió Castro en una de sus últimas entrevistas relacionadas con la obra “¿Por qué será que las queremos tanto?”.
El comediante abogaba por vivir la vida de manera plena y ética, para enfrentar el final sin remordimientos: “Si eres merecedor de la gloria de Dios en tu vida, portándote correctamente, no haciéndole daño a nadie, puedes aspirar a que también sea un momento feliz”, afirmó.
Aunque Castro deseaba que su último aliento se diera en un escenario, al final su muerte lo sorprendió en el ámbito doméstico. No obstante, su deseo de una partida rápida fue cumplido. “Lo único que le pido a Dios que si me va a llevar, que sea de volada y si puede ser arriba de un escenario, mejor, eso sería maravilloso, morir en el escenario”, había expresado el comediante.
Los restos de Benito Castro, quien también destacó como compositor, serán velados en una funeraria al sur de la ciudad, según informó su hija Deborah. Posteriormente, la familia tomará la decisión acerca del lugar definitivo de descanso para Castro, un hombre que sin duda seguirá escuchando los aplausos de su público en la eternidad.
Con su partida, el mundo del espectáculo pierde a un carismático comediante, pero gana una lección sobre cómo enfrentar la vida y la muerte con valentía y respeto.
Agencias / Vox Populi Noticias






















