Libia / Redacción.-
En lo que se ha convertido en la peor catástrofe natural de la historia moderna de Libia, este jueves autoridades del país africano demandaron una investigación exhaustiva para determinar si errores humanos fueron responsables de la trágica muerte de miles de personas.
El último domingo, inesperadas lluvias torrenciales provocaron que una presa cediera, desatando un torrente que recorrió el cauce estacional de un río que cruza la ciudad de Derna, llevándose consigo edificios y arrastrando a innumerables familias que dormían en su interior.
Hasta la fecha, las cifras oficiales apuntan a más de 5 mil fallecidos, pero el Alcalde de Derna, Abdulmenam al Ghaithi, teme que este número pueda incrementarse dramáticamente, llegando incluso entre 18 mil y 20 mil muertos, dada la magnitud de los daños. “De hecho, necesitamos equipos especializados en la recuperación de cadáveres. Temo que la ciudad se infecte con una epidemia debido al gran número de cuerpos que aún permanecen bajo escombros y agua”, declaró al Ghaithi a la agencia Reuters.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) señaló que, si Libia hubiera tenido una agencia meteorológica en pleno funcionamiento, la magnitud de esta catástrofe podría haberse reducido. Petteri Taalashe, Secretario General de la OMM, expresó en Ginebra que con un servicio meteorológico activo, se habrían emitido alertas a tiempo, permitiendo la evacuación de la población y evitando gran parte de las fatalidades.
Mientras tanto, algunos expertos recordaron advertencias previas sobre el riesgo de inundación en Derna. Un estudio académico publicado el año pasado por un hidrólogo destacaba la vulnerabilidad de la ciudad a inundaciones y la imperiosa necesidad de mantener las presas que la protegían.
Tras la devastación, la comunidad internacional no ha sido indiferente. La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció la donación de 2 millones de dólares de su fondo de emergencia para apoyar a las víctimas. “Las necesidades sanitarias de los supervivientes son cada vez más urgentes”, afirmó Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS.
Diversos países, entre ellos Egipto, Turquía, Túnez, Emiratos Árabes y Qatar, han enviado equipos de rescate. Turquía, por ejemplo, envió material para establecer dos hospitales de campaña. Italia, por su parte, despachó tres aviones con suministros y personal, aunque enfrentaron dificultades debido al estado en que quedó el puerto de Derna tras la tragedia.
A pesar del apoyo internacional, la situación en Libia es compleja. Las divisiones políticas y la inestabilidad que ha azotado al país desde la caída de Muammar Gaddafi en 2011 dificultan las labores de rescate y recuperación.
La tragedia pone de manifiesto la necesidad de un país unido y preparado ante eventos catastróficos, así como de la importancia de la cooperación internacional en tiempos de crisis. La historia de Derna, llena de dolor y pérdida, resalta la fragilidad humana ante la fuerza de la naturaleza y la importancia de la prevención y la preparación.
Agencias / Vox Populi Noticias






















