Ciudad de México / Redacción.-
El Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, defendió este lunes la reciente extradición de Ovidio Guzmán, hijo del famoso narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán, a Estados Unidos. Según el mandatario, la decisión busca evitar que el tema del narcotráfico sea explotado con “propósitos politiqueros” en el contexto de las próximas elecciones presidenciales de Estados Unidos.
Durante su conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional, López Obrador indicó que “todos los políticos de Estados Unidos, de un partido o de otro, están hablando de las drogas, del fentanilo y culpando a México.” Añadió que estas acusaciones son parte de una “estrategia politiquera” que, en su opinión, ya no es efectiva para engañar a los ciudadanos estadounidenses.
El presidente mexicano insistió que su gobierno ha actuado en conformidad con el convenio de colaboración existente con Estados Unidos para la extradición de presuntos delincuentes. “Precisamente para no dar ningún pretexto para que no quede ninguna excusa, pues cuando se presentan estas solicitudes se aplican y es lo que se hizo en este caso”, explicó. López Obrador señaló que la solicitud de extradición fue procesada por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y posteriormente turnada a la Fiscalía General de la República (FGR) para su ejecución.
La declaración del presidente llega en un momento de creciente tensión entre México y Estados Unidos en temas de seguridad y narcotráfico. A pesar de la colaboración en la extradición de Ovidio Guzmán, la relación bilateral enfrenta numerosos desafíos, incluidos los flujos migratorios y las críticas transfronterizas sobre la falta de control de las drogas y del crimen organizado.
Al evitar que el narcotráfico se convierta en un arma política en Estados Unidos, el Presidente López Obrador busca también proteger la imagen de México en la esfera internacional. No obstante, su decisión podría generar controversia dentro del país, donde muchos ven la extradición como un signo de sumisión a los intereses estadounidenses.
Mientras que algunos expertos ven la extradición como un acto de cooperación judicial necesaria para enfrentar la delincuencia organizada transnacional, otros la consideran una maniobra política que podría tener repercusiones tanto en México como en Estados Unidos.
Con las elecciones presidenciales estadounidenses a la vuelta de la esquina, solo el tiempo dirá si la decisión del gobierno mexicano tendrá el efecto deseado de despolitizar el tema del narcotráfico en la campaña electoral norteamericana.
Agencias / Vox Populi Noticias






















