Nevada, Estados Unidos / Redacción.-
Un sombrío escenario se cernió sobre Black Rock City, el emplazamiento donde se lleva a cabo el popular festival de música electrónica y artes ‘Burning Man’, cuando una lluvia inesperada convirtió el desierto de Nevada en un lodazal mortal.
Una persona falleció y decenas de miles resultaron heridas este domingo después de quedar atrapadas en el fango. Los organizadores se vieron forzados a cerrar las puertas del emplazamiento, dejando a los asistentes sin opción de entrar o salir. El evento, que este año atrajo a cerca de 70 mil personas, es uno de los más importantes festivales de música electrónica en Estados Unidos.
La intensa lluvia no solo convirtió el suelo en un terreno peligroso, sino que también derribó diversas estructuras de baile, instalaciones artísticas y otros espectáculos, aumentando el nivel de riesgo para los asistentes.
Desesperados por escapar de las peligrosas condiciones, varios participantes decidieron emprender una caminata de horas hasta llegar a la carretera más cercana. No obstante, decenas de ellos no pudieron salir del área afectada y, lamentablemente, uno más perdió la vida.
Las autoridades locales ya han comenzado una investigación para determinar las causas del deceso, que aún permanecen inciertas debido a múltiples factores, como el pánico colectivo, el complicado terreno y las estructuras derribadas que causaron lesiones.
Hasta el momento, varias personas siguen atrapadas en el sitio, lo que ha llevado a las autoridades a mantener el acceso al área restringido. Se están llevando a cabo esfuerzos de rescate para garantizar la seguridad de todos los presentes.
El festival de Burning Man es especialmente conocido por su ceremonia de clausura, que implica la quema de una estatua de madera gigante en el centro del lugar. Este año, sin embargo, la tragedia ha opacado lo que normalmente es una celebración de la cultura y el arte.
Agencias / Vox Populi Noticias






















