Ciudad de México / Redacción.-
La severa sequía y la desertificación que azotan a México han llevado a un significativo encarecimiento en los productos básicos como el frijol, maíz y azúcar, complicando la situación alimentaria del país. Estos incrementos, derivados de una producción agrícola menguante, presentan un panorama crítico para el abasto futuro.
La cosecha actual ha registrado una baja del 50 por ciento en comparación con 2022, impactando con una pérdida del 10 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en la última década. Cuauhtémoc Rivera, presidente de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), indicó que el frijol ha aumentado un 17.67 por ciento este año, el maíz un 40.63 por ciento y el azúcar un 17 por ciento. A esto se suma que, mientras la inflación general ha mostrado cierta contención, la inflación en alimentos ha superado el 9 por ciento, duplicando la cifra general.
En el Estado de México, los precios han reflejado estos cambios: el kilo de frijol pasó de 33.90 pesos en enero a 23 pesos actualmente, una reducción del 33 por ciento. Por otro lado, el maíz y la tortilla han experimentado alzas significativas.
Es relevante señalar que durante los primeros meses de la pandemia, el precio de la tortilla estaba considerablemente más bajo, alcanzando costos de 13 pesos el kilo en zonas como la Ciudad de México.
Rivera añadió que el centro del país ostenta la mayor calidad de productos y mejores precios debido a la presencia de los principales centros de abasto.
La crisis en la productividad agrícola no es un evento aislado. Más de una década de sequía, intensificada recientemente por el fenómeno de La Niña, ha estrangulado la producción. El estrés hídrico se ha agudizado: dos terceras partes del país enfrentan riesgo de sequía y el restante sufre sequía extrema.
Por otro lado, la industria cárnica no está exenta de problemas. El Consejo Mexicano de la Carne (COMECARNE) ha solicitado al gobierno federal políticas públicas más robustas frente a las proyecciones de inflación, sequía y el cese de iniciativas federales previstas para 2024.
Ernesto Hermosillo, presidente de COMECARNE, detalló que la finalización del arancel cero a las importaciones cárnicas podría disparar los precios. Además, anticipó una posible pérdida en las importaciones desde mercados como Brasil, dejando a Estados Unidos como el principal proveedor.
En 2022, las importaciones cárnicas aumentaron en un 20.4 por ciento respecto al año anterior. A pesar de este incremento, el consumo interno ha disminuido, reflejo de la inflación que afecta al bolsillo del consumidor.
COMECARNE destaca la urgencia de desarrollar políticas que fortalezcan la producción nacional y busquen la autosuficiencia, especialmente en un contexto donde la demanda supera a la oferta.
Con la inflación en aumento y la producción en descenso, el panorama alimentario en México requiere acciones concretas y una revisión exhaustiva de las políticas actuales.
Agencias / Vox Populi Noticias






















