Ciudad de México / Redacción.-
A más de tres días del desastre provocado por el huracán Otis en Guerrero, el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, denunció la presencia de “mucha desinformación y politiquería” circulando en torno a la devastadora situación. Durante un mensaje de 24 minutos, el mandatario reiteró su compromiso con los afectados, prometiendo transparencia y un esfuerzo sin precedentes para la reconstrucción de las áreas golpeadas, especialmente Acapulco.
AMLO no se guardó nada al condenar a los opositores políticos y ciertos medios de comunicación, acusándolos de capitalizar la tragedia para sus agendas políticas.
“Quieren utilizar esta desgracia con propósitos electorales, nuestros opositores que son muy viles, los conservadores, zopilotean, no les importa el dolor de la gente, lo que quieren es dañarnos y lo que quisieran es que hubiesen muchísimos muertos para culparnos y sacar ellos provecho”, declaró.
Esta denuncia viene después de las críticas lanzadas por figuras políticas como el expresidente Vicente Fox y otros miembros de la oposición, quienes han cuestionado la eficacia y las prioridades del gobierno en la gestión del desastre. López Obrador fue particularmente enfático al refutar las afirmaciones sobre un supuesto abandono de las víctimas y el caos en las operaciones de ayuda.
El presidente defendió la respuesta de su administración frente a las afirmaciones de que la ayuda estaba centralizada y politizada, asegurando que la intervención ha sido pronta y adecuada. A pesar de los rumores y reportes no oficiales que indican un número de víctimas mayor, AMLO sostuvo que la cifra de muertes confirmadas por ‘Otis’ se mantiene en 27 hasta la fecha del 27 de octubre.
“Estamos actuando como nunca se había hecho,” afirmó, comprometiéndose a una comunicación regular sobre los avances en las labores de recuperación. Además, aseguró la solvencia económica en esta etapa crítica, subrayando que el presupuesto para la respuesta al desastre está intacto y es suficiente, en contraste con administraciones anteriores que, según él, eran propensas a la corrupción: “Ahora ya no se roban el dinero estos buitres o sus jefes, como era antes”.
Concluyó su discurso con una promesa determinante hacia el futuro de la región afectada: “Vamos a volver a poner en pie a Acapulco, ese es mi compromiso”. En este sentido, el presidente busca no solo restaurar la confianza en su gestión sino también reafirmar su posición frente a críticas y controversias.
Agencias / Vox Populi Noticias






















