Ciudad de México / Redacción.-
Durante el 2022, México experimentó una preocupante alza en la tasa de trabajo infantil, llegando a involucrar a 3.7 millones de niños, niñas y adolescentes, de edades comprendidas entre 5 y 17 años.
Según datos de la Encuesta Nacional de Trabajo Infantil (ENTI) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), esto representa un 13.1 por ciento del total, un aumento de 1.7 puntos porcentuales en comparación con 2019.
La problemática se ve especialmente pronunciada en el género masculino, donde la tasa alcanzó un 15.5 por ciento, en contraposición al 10.7 por ciento en niñas.
Entre los datos más alarmantes, 2.1 millones de estos menores —equivalente al 7.5 por ciento— se vieron involucrados en actividades económicas no permitidas, con un énfasis particular en aquellos menores de 15 años. La situación se agrava al considerar que, de estos, 2.0 millones (92.5 por ciento) ejecutaron actividades consideradas peligrosas. Estas actividades abarcan sectores de alto riesgo, como la agricultura, construcción, minería y la industria química.
Por otro lado, 1.9 millones de jóvenes —el 6.7 por ciento del total— estuvieron sumidos en quehaceres domésticos bajo condiciones inapropiadas, lo que supone un incremento de 409 mil en comparación con los datos de 2019. De estos, un millón fueron niñas y 0.9 millones niños.
El INEGI subraya que la tasa de trabajo infantil ha sufrido fluctuaciones en los últimos años. A pesar de haberse registrado un descenso del 12.3 por ciento en 2015 al 11 por ciento en 2017, el 2022 vio un resurgimiento del problema, alcanzando nuevamente el 13.1 por ciento.
Además de las ya mencionadas ocupaciones peligrosas, otros 1.1 millones de jóvenes enfrentaron riesgos directos a su salud y desarrollo, como cargar objetos pesados. 437 mil sufrieron jornadas prolongadas de trabajo, y 210 mil laboraron en horarios inapropiados.
Agencias / Vox Populi Noticias






















