Estados Unidos / Redacción:
Tras 16 años de esa escena que conmocionó al mundo del espectáculo, en la que se le ve a Britney Spears rapándose la cabeza, por fin salió a la luz el motivo que la llevó a tomar esa decisión.
“Cuando era pequeña me miraban mucho. Me miraban de arriba abajo, la gente me decía lo que pensaba de mi cuerpo desde que era adolescente. Afeitarme la cabeza y hacer teatro eran mis formas de responder”, expresó la famosa en sus próximas memorias, “The Woman in Me” (La mujer que hay en mí), que será lanzado el próximo 24 de octubre, cuyo extracto fue publicado por People.
La estrella de pop dijo que una vez que su padre, Jamie Spears, tomó el control de sus asuntos personales, médicos y financieros en 2008, dejó de tener voz y voto en su día a día.
“Me hicieron entender que esos días se habían acabado, tenía que dejarme crecer el pelo y volver a ponerme en forma. Tenía que acostarme pronto y tomar la medicación que me dijeran”, detalló.
Cabe recordar que esa noche de 2007 la llamada Princesa del Pop entró en la peluquería Esther’s Haircutting Studio de Tarzana, California, y pidió que le raparan su melena morena.
Esther Tognozzi, dueña de la peluquería, se negó, por lo que Spears tomó una maquinilla y ella misma se cortó el pelo mientras los paparazzi tomaban fotos a través de las ventanas.
La polémica en torno a la cantante no acabó ahí, ya que días después, fue captada atacando con un paraguas el vehículo de un fotógrafo. Todo esto ocurrió mientras enfrentaba una batalla por el divorcio y la custodia con Kevin Federline.
Al siguiente año, luego de que fuera ingresada a hospitales psiquiátricos involuntarios en dos ocasiones, su padre acudió a los tribunales y se nombró su tutor legal.
“La tutela me despojó de mi condición de mujer, me convirtió en una niña. Me convertí más en un ente que en una persona sobre el escenario. Siempre había sentido la música en mis huesos y en mi sangre; me la robaron”, declaró.
Así mismo, dijo que “no se merecía” lo que su familia le hizo.
“La mujer que hay en mí fue rechazada durante mucho tiempo, querían que fuera salvaje en el escenario (…) y que fuera un robot el resto del tiempo””, sostuvo la cantante.
Finalmente, luego de la cantante de 41 años testificara contra su “abusiva” tutela en un tribunal abierto en 2021, un Juez de Los Ángeles suspendió a Jamie, previo a terminar completamente el acuerdo.
Agencia / Vox Populi Noticias.






















