Acapulco, Guerrero/Redacción.-
El ingeniero Francisco Solares, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), proporcionó información impactante sobre la devastación que ha dejado a su paso el huracán Otis en el estado de Guerrero, particularmente en Acapulco. Según Solares, el huracán ha dejado daños significativos en la infraestructura del puerto y las poblaciones circundantes, con algunas áreas sufriendo pérdidas totales.
En palabras del presidente de la CMIC, “el 100% de las estructuras e infraestructura del puerto y poblaciones aledañas están dañadas en mayor o menor intensidad, algunas con pérdida total”. La situación es tan grave que varias comunidades en las zonas montañosas han desaparecido por completo.
El ingeniero Solares enfatizó la urgencia de las labores de rescate y ayuda humanitaria en esta etapa de emergencia, y subrayó que la situación actual todavía no se ha superado por completo.
Uno de los principales desafíos que enfrenta la región es la magnitud de los daños y el tiempo necesario para la recuperación. Solares mencionó que se estima que tomará al menos cinco años restablecer las condiciones perdidas debido al huracán Otis. Además, destacó la importancia del turismo en la economía local y expresó su preocupación por el tiempo que tomará para que el turismo regrese a niveles normales.
La fuerza laboral también es un factor crucial, y el presidente de la CMIC discutió los esfuerzos para abordar este problema en colaboración con proveedores, cementeras y acereras. Sin embargo, señaló que la mano de obra requerida y la inversión necesaria son considerables y requerirán tiempo para concretarse.
Solares enfatizó la necesidad de inversión privada y políticas gubernamentales efectivas para llevar a cabo una reconstrucción ordenada. Además, resaltó la importancia de tomar medidas preventivas para futuros desastres, teniendo en cuenta que Acapulco es una zona sísmica propensa a terremotos.
El proceso de reconstrucción aún no ha comenzado oficialmente, ya que la etapa actual se centra en salvar vidas y satisfacer necesidades básicas, como agua y alimentos, para las personas afectadas. Las despensas recolectadas hasta el momento son insuficientes para cubrir todas las necesidades de la población afectada. La reconstrucción también implicará la planificación del desarrollo urbano y la consideración del ordenamiento y desarrollo sustentable de Acapulco para prevenir futuras tragedias.
Agencias/Vox Populi Noticias























