Matamoros, Tamaulipas / Redacción. –
Padres de familia de la Escuela Secundaria Número 2 “Adolfo López Mateos” en Matamoros, Tamaulipas, han levantado una voz de alarma al denunciar que uno de los alumnos ingresó un arma de fuego a la institución, lo que ha puesto en peligro a la comunidad estudiantil. Esta situación ha llevado a los tutores a cuestionar la seguridad en la escuela y a exponer diversas anomalías que han estado afectando la educación y bienestar de los estudiantes.
Los padres afirman que la escuela se jacta de tener suficientes medidas de seguridad, incluyendo detectores de metales, pero argumentan que estos dispositivos no funcionan adecuadamente, como lo demuestra el reciente incidente con el arma de fuego. La señora Tania Bolter Mar, una de las madres preocupadas, afirmó que incluso los propios estudiantes fueron quienes alertaron sobre la presencia del arma, ya que los maestros no se dieron cuenta.
“Actualmente nos dicen que el arma es de juguete, pero la verdad es que no estamos seguros, dado que los detectores de metales no funcionan. ¿Quién puede garantizar la seguridad de nuestros hijos? Incluso si fuera un juguete, aún así podría ser usado para generar violencia”, expresó Bolter Mar.
Los padres de familia también han señalado que esta no es la única vez que se ha ingresado un arma o objetos peligrosos a la escuela, ya que las navajas también han pasado desapercibidas por los sistemas de seguridad defectuosos.
En respuesta a estas denuncias, la dirección de la escuela implementó un operativo de revisión de mochilas, lo que sugiere que las medidas de prevención no se estaban aplicando adecuadamente.
Además de los problemas de seguridad, los padres han destacado otras irregularidades en la institución, como la falta de puertas en los sanitarios, alegando que esta situación es resultado de un castigo para los estudiantes que han rayado las paredes. También han cuestionado el proceso de elección de la mesa directiva de padres de familia, en el cual algunos padres sienten que no tienen la libertad de elegir libremente.
Otras quejas incluyen la obligación de los alumnos a comprar uniformes de educación física sin tener maestros asignados para esta materia, así como la carencia de docentes en otras áreas importantes.
Un grupo de padres de familia ha llevado a cabo manifestaciones frente a la escuela exigiendo transparencia, la erradicación del bullying entre maestros y alumnos, y la solución de todas las irregularidades que han identificado en el interior de la escuela.
Por su parte, el director de la institución, José Alfredo Candelaria Fuentes, se ha negado a hacer declaraciones en respuesta a las acusaciones presentadas en contra de la escuela. Su rechazo a hablar sobre el tema ha generado aún más preguntas entre los padres preocupados por la seguridad y el bienestar de sus hijos en la institución educativa.
Agencia / Vox Populi Noticias.






















