Madrid/Redacción
En un emocional testimonio ante el juez de la Audiencia Nacional que investiga el caso, las futbolistas Alexia Putellas, Irene Paredes y Misa Rodríguez han ratificado las acusaciones de su compañera Jenni Hermoso en relación a las presiones ejercidas por el entonces presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Luis Rubiales, y su entorno. Las presiones se centraron en que Jenni justificara públicamente el beso que Rubiales le dio tras la final de la Copa Mundial en Australia.
Las tres internacionales declararon durante aproximadamente una hora cada una, y según fuentes jurídicas, respaldaron los hechos denunciados por la Fiscalía, que incluyen presiones para que Jenni Hermoso afirmara que el beso fue consensuado. Aunque mencionaron al ex seleccionador femenino Jorge Vilda y a otros dos investigados, Rubén Rivera, director de Marketing de la RFEF, y Albert Luque, director de la selección masculina, como testigos de referencia, no fueron testigos directos de las conversaciones.
Las futbolistas proporcionaron detalles sobre lo que presenciaron en el autobús que tomaron después de la final, en el avión de regreso a España y durante un viaje a Ibiza que algunas compartieron con Jenni. Estos momentos serían el contexto de las supuestas presiones denunciadas por la Fiscalía.
Alexia Putellas e Irene Paredes, jugadoras del Barça, declararon por videoconferencia desde la Ciudad de la Justicia de Barcelona, mientras que Misa Rodríguez, portera del Real Madrid, compareció en las instalaciones de la Audiencia Nacional en Madrid. Ninguna de ellas hizo declaraciones a los medios presentes.
La investigación continuará con una serie de declaraciones a lo largo del mes de octubre. Jorge Vilda, Rubén Rivera y Albert Luque están citados para declarar el 10 de octubre. Posteriormente, entre el 20 y el 27 de octubre, se espera que seis testigos, incluido el seleccionador nacional de fútbol, Luis de la Fuente, y el exdirector de Comunicación de la RFEF, Pablo García-Cuervo, presten testimonio en el caso.
Esta investigación se originó a raíz de una querella de la Fiscalía contra Luis Rubiales por presuntos delitos de agresión sexual y coacciones, después de que Jenni Hermoso formalizara su denuncia contra el expresidente de la RFEF y reiterara que el beso no fue consentido. Hasta la fecha, el caso ha acumulado un total de cuatro investigados.
Agencias/Vox Populi Noticias






















