Israel / Redacción.-
En medio de crecientes tensiones y un ataque sin precedentes de Hamás contra Israel, el primer ministro Benjamín Netanyahu advirtió este domingo sobre una “guerra larga y difícil”. Este conflicto ha cobrado la vida de más de 500 personas entre israelíes y palestinos hasta el momento.
El líder israelí expresó en su cuenta de X que la guerra “nos ha sido impuesta por un ataque asesino de Hamás”. Según Netanyahu, la primera etapa de este conflicto busca “destruir la mayoría de las fuerzas enemigas” que han penetrado territorio israelí, causando la muerte de civiles y miembros de las fuerzas armadas.
Mientras tanto, una ofensiva israelí se ha desatado en Gaza. “Continuaremos sin vacilación y sin tregua hasta que se logren los objetivos”, prometió Netanyahu.
La noche del sábado, en una emisión televisiva, Netanyahu declaró que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) usarán “todo su poder” para neutralizar a Hamás. Solicitó a los residentes de Gaza abandonar la franja, anunciando un bombardeo inminente. “Reduciremos a escombros los escondites de los milicianos”, prometió el primer ministro.
La situación en la región es crítica. Fuentes médicas israelíes han reportado la muerte de más de 300 ciudadanos debido al ataque, con posibilidad de que esta cifra aumente debido a la gravedad de algunos heridos, que ya suman cerca de 1,600.
En cuanto al lado palestino, el Ministerio de Sanidad de Gaza ha informado de 232 muertes y aproximadamente 1,700 heridos. Hamás ha controlado Gaza desde 2007, tras expulsar a las fuerzas del movimiento nacionalista Al Fatah, liderado por el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abás.
Este nuevo enfrentamiento agudiza aún más las tensas relaciones en la región, llevando a la comunidad internacional a urgir por un alto al fuego y una solución pacífica al conflicto.
Agencias / Vox Populi Noticias






















