Ciudad de México / Redacción.-
El Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, reveló que hace dos años solicitó al Gobernador de Guanajuato, Diego Sinhue, que considerara la remoción del Fiscal General de justicia del estado, Carlos Zamarripa. Esto debido al contexto de violencia que prevalece en la entidad. Sin embargo, no solo el fiscal se mantuvo en su cargo, sino que también fue informado sobre la conversación entre ambos mandatarios.
La petición del presidente ocurrió durante un encuentro privado. “Le dije: ¿por qué no lo acomodas en otro lado? Pon a alguien que resuelva el problema. ¿Le tienes confianza? ¿Es tu amigo? Pero los resultados son malos, ¿por qué no lo cambias?”, compartió López Obrador en su conferencia matutina.
Para sorpresa del presidente, el Fiscal Zamarripa se enteró de la conversación y se comunicó con Julio Scherer al día siguiente. López Obrador comentó: “El Fiscal le habló el día siguiente de mi plática (a Julios Scherer) para que me dijera que ya se había enterado”. Y agregó que el gobernador no hizo ningún cambio.
Guanajuato, bajo el lente de la seguridad, enfrenta serios retos. Encabeza las estadísticas nacionales en homicidios dolosos y homicidios de policías y ocupa el segundo lugar en narcomenudeo. Ante esta situación, el mandatario nacional enfatizó la necesidad de un cambio en la entidad.
López Obrador destacó el carácter del gobernador Sinhue: “El Gobernador es una muy buena persona, no es un hombre perverso”, pero señaló que en Guanajuato existe un grupo con gran influencia y poder.
La situación de seguridad en Guanajuato sigue siendo un tema pendiente en la agenda nacional, y las declaraciones del presidente reavivan el debate sobre las estrategias y actores involucrados en la lucha contra el crimen en el estado.
Agencias / Vox Populi Noticias






















