Ciudad de México / Redacción.-
El comportamiento inflacionario de México mostró signos de desaceleración en septiembre, aunque aún se ubica por encima de la meta oficial. Estas cifras fortalecen la postura adoptada por el Banco de México (Banxico) en mantener su tasa de interés referencial.
Según datos divulgados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el índice nacional de precios al consumidor registró un descenso hasta el 4.45 por ciento a tasa interanual. Este es el octavo mes consecutivo en que se observa una disminución, llegando a niveles que no se habían visto desde febrero de 2021.
Este porcentaje es ligeramente menor al 4.47 por ciento proyectado por un conglomerado de expertos económicos encuestados por Reuters.
La inflación subyacente, vista como un indicador más preciso por excluir productos de alta volatilidad, también evidenció una caída por octavo mes consecutivo, posicionándose en un 5.76 por ciento. Es la cifra más baja desde noviembre de 2021. Desglosando por sectores, los precios de las mercancías aumentaron 0.31 por ciento a tasa mensual, mientras que los servicios lo hicieron en 0.43 por ciento.
Dentro de los productos que tuvieron un incremento notable están el limón, con un alza del 33.79 por ciento, y la zanahoria, con un 25.17 por ciento. Por el contrario, el chayote experimentó una caída del 27.48 por ciento y los servicios profesionales disminuyeron en un 14.61 por ciento.
El índice de precios no subyacente reflejó una variación de 0.70 por ciento mensual y 0.60 por ciento anual. Dentro de este segmento, los productos agropecuarios y energéticos, junto con tarifas gubernamentales, aumentaron 0.84 por ciento y 0.57 por ciento, respectivamente.
En otro aspecto, el Índice de Precios de la Canasta de Consumo Mínimo (IPCCM) reportó un incremento mensual de 0.63 por ciento y un incremento anual de 4.01 por ciento. En contraposición, para el mismo periodo del año anterior, las cifras eran de 0.77 por ciento y 9.60 por ciento, respectivamente.
El mes pasado, Banxico decidió mantener la tasa de interés en un 11.25 por ciento, citando un escenario inflacionario aún incierto. Se espera que la convergencia del indicador a la meta del 3 por ciento se dé hasta el segundo trimestre de 2025.
Esta situación pone en relieve la delicada balanza que enfrenta la entidad financiera, entre la estabilidad monetaria y las presiones económicas actuales.
Agencias / Vox Populi Noticias






















