Ciudad de México / Redacción.-
El último informe de Petróleos Mexicanos (Pemex) ha mostrado una inquietante tendencia. Mientras la producción de gasolinas ha experimentado una disminución, la producción del combustóleo, un contaminante utilizado en la generación de electricidad, ha superado al de las gasolinas en septiembre.
La capacidad de procesamiento de las seis refinerías operativas de Pemex registró una disminución del 3.6 por ciento en septiembre en comparación con agosto, situándose en 767,994 barriles por día (bpd). Esta cifra también es inferior en un 1.5 por ciento al año anterior. A lo largo de 2023, la media de procesamiento ha sido de 812,587 bpd.
Estas cifras apuntan a las dificultades que enfrenta Pemex para alcanzar los ambiciosos objetivos de soberanía energética propuestos por el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien terminará su mandato en menos de un año. La nueva refinería Olmeca, en pruebas y conocida como Dos Bocas, promete procesar 340 mil bpd y aportar significativamente al suministro nacional de gasolinas y diésel. Sin embargo, muchos expertos cuestionan la viabilidad de este proyecto.
A pesar de la inversión de miles de millones de dólares en la modernización y rehabilitación de sus refinerías, la endeudada estatal Pemex, el mayor contribuyente fiscal de México, sigue enfrentando desafíos. Además, la empresa informó que la producción de crudo con socios fue de 1.59 millones de bpd en septiembre, ligeramente por debajo de los 1.60 millones de bpd de agosto.
A medida que México busca reducir su dependencia de las importaciones de combustibles y aumentar la producción nacional, la eficiencia y capacidad de Pemex se convierte en una pieza clave del rompecabezas energético del país.
Agencias / Vox Populi Noticias






















