China / Redacción.-
India se encuentra en un ambiente festivo después de su hazaña histórica el pasado 23 de agosto, cuando anunció el aterrizaje de su sonda espacial “Chandrayaan-3” en el polo sur lunar. Sin embargo, la nación vecina, China, está desafiando esta afirmación.
El distinguido científico chino, Ouyang Ziyuan, quien es conocido como el “padre del programa de exploración lunar” de China, ha cuestionado la exactitud del lugar de aterrizaje de la sonda india. Durante una entrevista con la revista Science Times, declaró: “El lugar de aterrizaje del Chandrayaan-3 no estaba en el polo sur de la Luna, ni en la región polar del polo sur de la Luna, ni tampoco estaba cerca de la región polar antártica”.
Por su parte, la Indian Space Research Organisation (ISRO) insiste en que el Chandrayaan-3 aterrizó a una latitud de 69 grados sur en la Luna, una región más cercana al polo sur que cualquier otra exploración anterior.
Las tensiones entre las dos naciones no se limitan únicamente al ámbito espacial. La relación geopolítica entre China e India ha sido tensa desde 1962 debido a disputas territoriales que datan de la época del imperio británico. Esta tensión se refleja en el conflicto fronterizo del Himalaya en el sector Tawang en Arunachal Pradesh, una de las zonas más disputadas del mundo. En 2022, estas tensiones alcanzaron un punto álgido cuando tropas de ambos países se enfrentaron en dicha zona.
En el contexto espacial, mientras India celebra su logro, China no se queda atrás. Han compartido detalles sobre su próxima misión lunar, la Chang’e 6. Esta misión tiene el objetivo de explorar y recolectar muestras de la cara oculta de la Luna en 2024.
Este conflicto espacial y territorial sugiere que la rivalidad entre China e India, dos potencias asiáticas emergentes, no se limitará únicamente a la Tierra, sino que podría extenderse también al espacio exterior.
Agencias / Vox Populi Noticias






















