Boston, EU/Redacción.-
El mundo del béisbol está de luto tras la triste noticia del fallecimiento de Tim Wakefield, a los 57 años, debido a complicaciones relacionadas con el cáncer cerebral. Wakefield, un exlanzador convertido en un maestro del lanzamiento de nudillo, dejó una huella imborrable en la historia de los Boston Red Sox y en el corazón de los aficionados al béisbol en todo el mundo.
Tim Wakefield anunció su diagnóstico de cáncer cerebral a finales del mes pasado, lo que conmocionó a la comunidad del deporte y a sus seguidores. A lo largo de su carrera, Wakefield no solo fue conocido por su habilidad en el montículo, sino también por su carisma y humildad fuera del terreno de juego.
El propietario de los Boston Red Sox, John Henry, expresó su pesar en un comunicado: “La amabilidad y el espíritu indomable de Tim eran tan legendarios como su bola de nudillos. No solo nos cautivó en el terreno de juego, sino que fue el raro deportista cuyo legado se extendió más allá de los libros de récords a las innumerables vidas que tocó con su calidez y espíritu genuino.”
Wakefield, quien fue seleccionado por los Pittsburgh Pirates en el Draft de 1988 como jugador de cuadro, encontró su camino en el mundo del lanzamiento de nudillo de manera casual durante un entrenamiento de primavera en 1989. Esta transición marcó el inicio de una destacada carrera en Grandes Ligas.
En su paso por las Mayores, Tim Wakefield demostró ser un lanzador talentoso y versátil. Fue un pilar fundamental en el éxito de los Boston Red Sox, contribuyendo a la conquista de dos títulos de la Serie Mundial en 2004 y 2007, convirtiéndose en un ícono de la franquicia.
Sin embargo, su carrera también tuvo momentos desafiantes, como el recordado jonrón que permitió a Aaron Boone de los New York Yankees en la postemporada de 2003. A pesar de estos obstáculos, Wakefield siempre demostró su profesionalismo y amor por el juego.
Tim Wakefield se retiró en 2011 después de 17 temporadas con los Medias Rojas de Boston, dejando su marca en la historia del equipo. Su legado incluye ser el quinto lanzador en la historia de la franquicia en alcanzar las 200 victorias y su inducción al Salón de la Fama de los Medias Rojas en 2016.
Tras su retiro como jugador, Wakefield continuó contribuyendo al béisbol como analista de estudio de los Red Sox para NESN en 2012. Siempre fue un embajador apasionado del deporte que amaba.
Tim Wakefield deja atrás a su esposa, Stacy, y sus hijos, Trevor y Brianna, así como un legado eterno en el béisbol que será recordado con cariño y respeto por siempre. Su pérdida se siente profundamente en la comunidad del béisbol, y sus contribuciones perdurarán en la memoria de los aficionados y en la historia de los Boston Red Sox.
Agencias/Vox Populi Noticias





















