Israel / Redacción.-
Cinco días después del trágico ataque por parte del grupo palestino Hamás, Israel ha intensificado sus ofensivas y se alista para una potencial invasión terrestre. Mientras, los residentes de Gaza enfrentan noches oscuras y ruinosas debido a un apagón y la falta de suministros esenciales.
Los habitantes del asediado territorio palestino buscan alimentos y bienes básicos entre escombros, mientras las organizaciones humanitarias advierten sobre una escalada de muertes debido al corte de suministros por parte de Israel y el cierre del paso fronterizo con Egipto.
Este conflicto, desencadenado por un masivo ataque de Hamás a Israel, ha cobrado la vida de al menos 2,500 personas de ambos bandos. La posibilidad de una maniobra terrestre en el estrecho territorio de Gaza, hogar de 2.3 millones de personas, puede aumentar drásticamente el número de víctimas.
Mientras la situación se intensifica, el teniente coronel Richard Hecht, vocero del ejército israelí, afirma que las fuerzas de su país se preparan para actuar en tierra, aunque no se ha dado la orden definitiva.
El grupo Hamás, por su parte, ha lanzado miles de proyectiles a territorio israelí y se cree que mantiene alrededor de 150 personas como rehenes, incluyendo a dos ciudadanos mexicanos.
La crisis humanitaria empeora en Gaza, donde las panaderías y tiendas de comestibles que se atreven a abrir sus puertas ven largas filas de residentes ansiosos por obtener alimentos y suministros. La falta de electricidad amenaza con paralizar hospitales, poniendo en grave peligro a pacientes y recién nacidos.
Israel Katz, ministro israelí de Energía, dejó claro en la red social X (anteriormente Twitter) que no se permitirán suministros a Gaza hasta que se liberen a todos los rehenes. Hamás, en respuesta, ha amenazado con asesinar a los rehenes si Israel ataca sin previo aviso.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, respaldado por un nuevo gobierno de guerra y con el apoyo de Estados Unidos, promete responder con fuerza. Antony Blinken, secretario de Estado estadounidense, llegó a Tel Aviv en un intento de mediar en el conflicto.
En medio de la escalada, Israel ha centrado sus ataques en altos mandos de Hamás y ha adoptado tácticas más agresivas, arrasando con barrios completos. Más de mil viviendas han sido destruidas, según la ONU, y la falta de agua afecta a más de 650 mil habitantes.
Egipto, en conversaciones con Israel y Estados Unidos, busca facilitar la entrega de ayuda, aunque muestra preocupación por las posibles repercusiones de un éxodo masivo desde Gaza.
La situación continúa siendo tensa y compleja, con ambas partes endureciendo sus posturas y la población civil atrapada en medio del fuego cruzado.
Agencias / Vox Populi Noticias






















