Ciudad Madero, Tamaulipas / Redacción. –
Los valientes rescatistas de la Cruz Ámbar delegación Altamira enfrentaron una difícil y conmovedora tarea mientras trabajaban en el derrumbe de la Iglesia de la Santa Cruz en Ciudad Madero, Tamaulipas. En medio del desastre, se vieron obligados a superar sus propias emociones y el dolor al encontrar y sacar los cuerpos de niños que habían quedado atrapados bajo los escombros.
A pesar de su amplia experiencia en situaciones de emergencia en la zona, donde desempeñan roles como bomberos, paramédicos y otros especialistas en primeros auxilios y rescate urbano, esta ocasión fue especialmente desgarradora para los rescatistas. La tragedia se cernió sobre ellos cuando se encontraron con la muerte de menores en el interior de la iglesia.
Uno de los integrantes de la Cruz Ámbar Delegación Altamira, Humberto Hernández Zúñiga, compartió su experiencia, diciendo: “No es la primera vez que nos pasa esto, vivirlo en carne propia, ver cómo estaba la gente atorada(…) Mis compañeros fueron los que tuvieron la oportunidad, el sacar a los niños que fue lo que más nos dolió, el ver cómo se encontraba debajo de los escombros, unos inconscientes y otros ya sin vida”.
La desesperación de no poder llegar a la escena de la tragedia lo más rápido posible también pesó sobre los rescatistas. A pesar de las carencias y el tráfico, se trasladaron rápidamente desde Altamira hasta la colonia Unidad Nacional en respuesta al llamado de auxilio. Hernández Zúñiga añadió: “Fue demasiada ayuda la impotencia de no poder llegar rápido al área donde ellos estaban, porque había muchos escombros que te hacían imposible llegar hasta ese lugar”.
La situación de los menores heridos o atrapados representa una de las pruebas más difíciles para los rescatistas. Sin embargo, están decididos a ser fuertes y continuar con su noble labor.
“Lo más triste de pertenecer a una agrupación de emergencia es ver a un menor lastimado, sin embargo, no debemos desfallecer ya que tenemos que ser fuertes para seguir rescatando los cuerpos, como en el caso del derrumbe de la Parroquia de la Santa Cruz en el sur de Tamaulipas”, expresó un integrante de Cruz Ámbar Delegación Altamira.
A pesar de contar con recursos limitados, estos valientes rescatistas siempre están dispuestos a ayudar a las personas en cualquier situación de emergencia que se presente en la zona sur de Tamaulipas.
“Nos ponemos a disposición de los tres municipios siempre y cuando esté a nuestro alcance, porque son con recursos propios y vamos a seguir adelante”, afirmó Hernández Zúñiga.
La labor desinteresada y valiente de la Cruz Ámbar Altamira en medio de la tragedia en Ciudad Madero es un testimonio conmovedor de la resiliencia y la determinación de quienes se dedican a salvar vidas en situaciones críticas.
Agencia / Vox Populi Noticias.






















