Lisboa, Portugal/ Redacción.-
En un emocionante enfrentamiento que mantuvo a los fanáticos al borde de sus asientos, el Benfica y el Inter de Milán protagonizaron un empate 3-3 en el Estadio da Luz. El partido, válido por la fase de grupos de la UEFA Champions League, tuvo giros dramáticos, una expulsión y un decisivo penal.
El Inter de Milán, ya asegurado en los octavos de final, sorprendió al inicio del encuentro al presentar un equipo alternativo, dejando a Lautaro Martínez en el banquillo de suplentes. Por otro lado, las Águilas del Benfica, con la esperanza de asegurar su lugar en la UEFA Europa League, alinearon a figuras como Nicolás Otamendi y Ángel Di María desde el inicio.
El partido comenzó con dominio absoluto del Benfica, que se puso rápidamente 3-0 arriba en el marcador gracias a los goles de sus delanteros. Parecía que el equipo italiano se dirigía a una derrota segura, pero el Inter de Milán demostró su resiliencia.
El equipo visitante comenzó su remontada espectacular con un gol de Samir Handanović en el minuto 65, seguido de un penal convertido por Marcelo Brozović. El Benfica sufrió un golpe adicional cuando su defensor, Nicolás Otamendi, vio la tarjeta roja en el minuto 75.
El empate finalmente llegó en el minuto 87, cuando el árbitro señaló un penal a favor del Inter de Milán. Ivan Perišić asumió la responsabilidad y no falló desde los once metros, igualando el marcador 3-3. El estadio estalló en emoción mientras los jugadores del Inter celebraban su asombrosa remontada.
Con este empate, el Benfica aún mantiene la esperanza de avanzar a la Europa League, pero deberá jugarse sus posibilidades en la última jornada ante el Salzburgo. Por su parte, el Inter de Milán demostró su espíritu de lucha y sigue imparable en la fase de grupos de la Champions League. El fútbol una vez más nos recordó que, en cualquier momento, todo puede cambiar en el deporte rey.






















