Madrid, España/Redacción.-
En medio del caso que involucra al expresidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Luis Rubiales, en una investigación por agresión sexual y coacciones, el jefe de gabinete de Rubiales, José María Timón, ha declarado ante el juez que no presenció presiones hacia la jugadora Jenni Hermoso para que justificara públicamente el beso en la boca que le dio su superior después de la final del Mundial en Sídney, Australia.
El magistrado de la Audiencia Nacional, Francisco de Jorge, ha interrogado a tres testigos sobre los eventos que ocurrieron tras la victoria de la selección femenina en el Mundial el pasado 20 de agosto. En ese momento, Rubiales dio un beso a Jenni Hermoso, quien posteriormente denunció haber sido presionada para declarar públicamente que el beso fue consentido.
Los tres testigos en cuestión son José María Timón, exdirector de gabinete de Rubiales; Javier López Vallejo, psicólogo de la selección femenina; y Javier Puyol, responsable de “compliance” (cumplimiento normativo) de la Federación.
Fuentes presentes en la declaración han informado que tanto Timón como López Vallejo negaron tener conocimiento de cualquier tipo de presión hacia la jugadora o hacia la jefa de prensa de la selección femenina, Patricia Pérez, quien también denunció haber sido presionada en una declaración anterior en el procedimiento interno de la Federación que finalmente exculpó a Rubiales.
José María Timón negó haber presenciado cualquier tipo de presión, mientras que el psicólogo de la selección rechazó tener conocimiento sobre el tema.
Por su parte, Javier Puyol, responsable de “compliance” de la Federación, insinuó que pudo haber presiones hacia Patricia Pérez durante la investigación interna del departamento de Integridad de la RFEF, que resultó en un informe exculpatorio para Rubiales sin haber escuchado el testimonio de Jenni Hermoso.
La próxima semana, la ronda de testigos continuará con la declaración de la futbolista Laia Codina y el presidente del Comité Nacional del Fútbol Femenino, Rafael del Amo.
Luis Rubiales es el principal investigado en este caso, pero no el único; tres de sus colaboradores durante su mandato en la RFEF también están imputados por las presiones a la jugadora. Estos son el exseleccionador Jorge Vilda, el jefe de marketing de la RFEF, Rubén Rivera, y el director de la selección masculina, Albert Luque. El caso sigue generando atención y expectación en el mundo del fútbol español.
Agencias/Vox Populi Noticias






















