Miami, Estados Unidos / Redacción.-
Karla Hoyos, una talentosa chef mexicana de 35 años, se ha convertido en una heroína de la alimentación en momentos de crisis al unirse a la organización sin fines de lucro World Central Kitchen (WCK), fundada por el chef español José Andrés. Hoyos deja atrás su taquería en Miami cada vez que recibe una llamada de la WCK, sabiendo que su misión es llevar comida a víctimas de desastres naturales y conflictos armados en todo el mundo.
Recientemente, Karla Hoyos regresó a Florida después de pasar dos semanas en Israel, donde enseñó a voluntarios a preparar comida a gran escala para aquellos que tuvieron que evacuar sus hogares tras los ataques del grupo islamista palestino Hamás el pasado 7 de octubre. La situación en Israel la llevó a experimentar momentos de peligro, pero su compromiso con la causa la mantiene decidida a ayudar a quienes sufren las consecuencias de conflictos armados y desastres.
En una entrevista, Hoyos compartió su experiencia, afirmando: “Fue una nueva experiencia, nunca había visto explotar misiles ni había tenido que buscar refugio. Pero los conflictos son así, gente inocente sufre todo el tiempo y nosotros estamos ahí para ayudar a quien tenga hambre”.
La World Central Kitchen, fundada en 2010 por José Andrés, se destaca por su rápida respuesta ante catástrofes, brindando comidas a sobrevivientes con la colaboración de asociaciones y mercados locales. En las últimas semanas, la organización ha estado presente en lugares como Acapulco, México, después del paso del huracán Otis, además de ofrecer ayuda en Oriente Medio y Ucrania.
Karla Hoyos se dedica a establecer cocinas en las que trabajan voluntarios, gestionando todos los aspectos logísticos y las recetas utilizadas para preparar los platos. Orgullosa de su labor, afirmó: “No importa si es un garaje, un sótano o un almacén, si tiene agua corriente, electricidad y conductos de ventilación, haré una cocina”.
Su pasión por la cocina y su compromiso humanitario se unen en su pequeño restaurante, Tacotomía, en un mercado gastronómico de Miami. Para Hoyos, no hay diferencia entre su trabajo en la taquería y su labor humanitaria. Ella considera que ambas actividades son parte de la misma vocación que nació cuando cocinó su primera bandeja de galletas a los 12 años.
Inspirada por su abuela, Karla Hoyos estudió en una escuela culinaria en México antes de viajar a España y luego a Italia para especializarse. A su regreso, se estableció en Indianápolis y abrió un restaurante mexicano con su tía, donde comenzó a involucrarse en actividades de apoyo a inmigrantes. Su colaboración con la WCK comenzó en 2017 cuando respondió al llamado de ayudar a Puerto Rico después del huracán María.
Hoyos se pregunta a veces por qué elige trabajar en lugares peligrosos como Ucrania o Israel, pero sus ganas de ayudar siempre prevalecen. Lo más difícil, afirma, es regresar a la normalidad de su hogar: “Cuando estás tratando de ayudar a la gente y te dicen que tienes que irte, es muy difícil aceptar volver a casa, con tu aire acondicionado, tu frigorífico lleno de comida, tu trabajo, tus comodidades. Eso provoca mucho sentimiento de culpa”.
Agencias / Vox Populi Noticias






















