Reynosa, Tamaulipas / Redacción.-
En un día como hoy, hace 17 años, México perdió a uno de sus más grandes íconos de la música regional mexicana. Valentín Elizalde, conocido cariñosamente como el ‘Gallo de Oro’, fue asesinado a la edad de 27 años en un trágico atentado que conmocionó al país y dejó una marca imborrable en la historia de la música mexicana.
La fatídica noche del 24 de noviembre de 2006, Valentín Elizalde se presentó en el Palenque de Reynosa, Tamaulipas, sin tener idea de que sería su última actuación. El concierto, organizado de último momento por su primo Fausto ‘Tano’ Elizalde, prometía ser una velada inolvidable para sus seguidores.
El espectáculo comenzó con gran entusiasmo por parte del público, que coreó sus éxitos más populares como ‘A mis enemigos’, ‘Vete ya’, ‘Nada’, ‘Vencedor’, ‘Te quiero así’, entre otros. Más de dos horas de música y alegría que culminaron alrededor de las 2:15 de la madrugada del 25 de noviembre.
Tras su actuación, Valentín se retiró a su camerino para cambiarse, pero sus fieles seguidores lo esperaban ansiosos. Durante unos 30 minutos, compartió momentos especiales con ellos, tomándose fotografías y firmando autógrafos antes de despedirse alrededor de las 3:00 horas.
Sin embargo, lo que nadie esperaba estaba a punto de suceder. A las 3:10 horas, mientras Valentín y sus acompañantes se dirigían a toda velocidad lejos del Palenque, dos vehículos los interceptaron y los obligaron a detenerse. En cuestión de minutos, tres sujetos armados abrieron fuego, segando la vida de Valentín Elizalde, Reynaldo Ballesteros (su chofer), y Mario Mendoza (su mánager). Fausto ‘Tano’ Elizalde, su primo, fue el único sobreviviente de este terrible atentado.
Las autoridades encontraron 68 casquillos de distintos calibres en la escena del crimen, lo que evidenció la violencia del ataque. Los restos de Valentín Elizalde fueron trasladados vía aérea a Ciudad Obregón, Sonora, donde recibieron un emotivo homenaje en su llegada al aeropuerto. Dos mil personas aplaudieron al ‘Gallo de Oro’ con flores y lágrimas en los ojos durante unos diez minutos.
Finalmente, el cuerpo de Valentín Elizalde fue llevado en una carroza blanca a su pueblo natal, Jitonhueca, en el municipio Etchojoa, donde fue velado antes de ser enterrado en Guasave, Sinaloa, junto a su padre, Everardo Elizalde. A pesar de su trágica partida, el legado musical y la memoria de Valentín Elizalde siguen vivos en la mente y el corazón de sus seguidores, quienes continúan recordando su talento y carisma.
Agencias / Vox Populi Noticias






















