Ciudad de México / Redacción.-
En un golpe devastador para la atención de la salud mental en México, un informe reciente de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) ha puesto al descubierto una severa escasez en el abasto de medicamentos psiquiátricos en el país. Las cifras son alarmantes: solo se ha cubierto el 25 por ciento de la demanda total, dejando a numerosos pacientes sin el tratamiento necesario para enfrentar sus padecimientos.
El informe detalla que, a pesar del aumento significativo de casos de enfermedades mentales en los últimos años, los Servicios de Atención Psiquiátrica (SAP) solo adquirieron 144 mil piezas de las 588,218 solicitadas. Esto representa apenas un cuarto de las necesidades reportadas por las unidades médicas, una carencia que no ha sido debidamente justificada por las autoridades responsables.
El panorama se agrava al considerar que la Secretaría de Salud no ha acreditado información sobre las dificultades para implementar la Agenda 2030 en materia de salud mental, un punto crucial para asegurar el bienestar futuro de la población. En 2022, se registraron 173,012 casos nuevos de enfermedades mentales, con la depresión liderando las estadísticas y un alarmante incremento en los índices de suicidio, especialmente entre jóvenes de 15 a 44 años.
Esta crítica situación plantea serias interrogantes sobre la capacidad del sistema de salud mexicano para enfrentar la creciente demanda de servicios psiquiátricos y de salud mental. Con el abasto de medicamentos esencialmente ‘quedándose corto’, los pacientes, sus familias y los profesionales de la salud enfrentan un futuro incierto en la lucha contra los trastornos mentales. El informe de la ASF es un llamado urgente a la acción para las autoridades sanitarias del país, cuya respuesta aún está por verse.
Agencias / Vox Populi Noticias






















