Ciudad de México / Redacción.-
El Gobierno de México ha emitido una Declaratoria de Desastre Natural para 47 municipios del estado de Guerrero tras los devastadores efectos del huracán Otis, que azotó la región con fuerza categoría 5 los días 24 y 25 de octubre. La declaratoria, publicada en el Diario Oficial de la Federación, activa los mecanismos de apoyo para los afectados por la catástrofe, siguiendo los protocolos establecidos por la Ley General de Protección Civil.
Las autoridades han identificado diversos grados de afectación en los municipios afectados. Se han registrado lluvias severas y vientos fuertes en localidades como Apaxtla, Arcelia y Chilpancingo de los Bravo, mientras que municipios como Acatepec y Ayutla de los Libres experimentaron precipitaciones extremas que socavaron la infraestructura y la vida cotidiana de sus habitantes.
La situación fue particularmente crítica en Acapulco de Juárez, Atoyac de Álvarez, y Coyuca de Benítez, donde a la lluvia severa y los vientos fuertes se sumó la inundación pluvial, provocando caos y destrucción en una de las zonas turísticas más importantes del país. Atlamajalcingo del Monte y Ajuchitlán del Progreso también enfrentaron una combinación letal de lluvia, viento e inundaciones que desplazaron a miles de personas y pusieron en jaque a los servicios de emergencia.
La situación es igualmente desalentadora en Iliatenco y Metlatónoc, donde las inundaciones pluviales han dejado un rastro de desesperación y necesidad urgente de asistencia. El tejido social y la infraestructura de estas comunidades se han visto profundamente impactados, requiriendo una respuesta rápida y eficiente de las autoridades.
El despliegue de ayuda y la movilización de recursos hacia Guerrero han comenzado, con equipos de rescate y voluntarios trabajando incansablemente para brindar asistencia a los afectados. La prioridad inmediata es salvar vidas, proporcionar refugio y garantizar el acceso a servicios básicos como agua potable, alimentos y atención médica.
La Declaratoria de Desastre Natural permitirá que los recursos del Fondo de Desastres Naturales (FONDEN) se utilicen para reconstruir y restaurar las áreas afectadas, así como para implementar medidas preventivas para futuros eventos. Este es un momento crítico para Guerrero y México, y se requiere una respuesta unida de todas las instancias gubernamentales, la sociedad civil y la comunidad internacional para superar esta calamidad y reconstruir las vidas de miles de guerrerenses.
Nuestros pensamientos están con las víctimas y sus familias, así como con los valientes trabajadores de rescate y voluntarios que están en primera línea en estos momentos difíciles. Este es un recordatorio de la fuerza y la resiliencia del espíritu mexicano frente a la adversidad.
Agencias / Vox Populi Noticias






















