España/Redacción
En una entrevista, el ex presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Luis Rubiales, hizo revelaciones sorprendentes sobre sus últimos meses fuera del cargo y su opinión sobre la polémica del beso no consentido durante el festejo del campeonato del mundo femenino.
Según Rubiales, esta controversia fue utilizada como una cortina de humo para desviar la atención de la amnistía aprobada por el Gobierno del PSOE.
Rubiales aseguró que sufrió una “caza de brujas” mediática y que su caso se explotó para distraer de asuntos más importantes.
En sus propias palabras, “Mi caso durante dos o tres meses es altamente explicable para justificar que se hablara poco de otras cosas. Se habló mucho de lo mío y muy poco de otras cosas mucho más importantes”.
El ex presidente acusó directamente que fue utilizado como un distractor para encubrir la controversia sobre la amnistía.
“Para mí es un golpe a la separación de poderes. Por lo tanto, un estado democrático que tiene su base en la separación de poderes no se puede permitir el lujo que, por invertir o no a un determinado presidente, se vaya en contra de su propio país. Lo lamentamos todos los españoles, muchos votantes de izquierdas no entienden esto”, explicó.
Rubiales también cuestionó la necesidad de la amnistía y las decisiones tomadas por el gobierno de Pedro Sánchez para mantenerse en el cargo: “A nivel social, no había necesidad de hacerlo. Como jurista no voy en contra de lo que dicen todos los jueces, pero es que además se está tratando de redactar una Ley de Amnistía con aquellos que han sido condenados. Es todo un sinsentido”, concluyó.
Agencias/Vox Populi Noticias






















