Ciudad de México / Redacción.-
La capital mexicana ha experimentado sismos catastróficos en el pasado, como los de 1985 y 2017, lo que ha llevado a la existencia de varios mitos en torno a estos fenómenos, sin embargo, la explicación radica en las características geológicas del subsuelo de la ciudad.
¿Por qué se producen estos microsismos en Ciudad de México?
Enrique Cruz, un especialista del Tecnológico de Monterrey, señaló que “el problema de la sismicidad en Ciudad de México es algo complejo por varias razones, una por la geología que tenemos aquí en el Valle y la otra es por los tipos de suelo que están de alguna manera estratificados en la cuenca”.
La ubicación de la ciudad, que hace más de 500 años era un lago, la hace propensa a los movimientos telúricos.
La Ciudad de México se divide en tres secciones en función de su nivel de actividad sísmica: la zona de lomas, la zona de transición y la zona de lago.
La última sección, que abarca las alcaldías de Cuauhtémoc, Venustiano Carranza, Iztapalapa, Tlahuac, Iztacalco y Gustavo A. Madero, es donde se concentran los sismos, debido a que el terreno es blando y fangoso.
En cuanto a la causa de estos microsismos, Enrique Cruz explicó que la sismicidad en la Ciudad de México se debe a varios factores, pero destacan tres principales:
Las fallas geológicas, los asentamientos diferenciales causados por la explotación de mantos acuíferos subterráneos y los sismos intensos que generan réplicas de menor intensidad.
“Una cosa que debemos tener muy clara es que el tamaño de los sismos está gobernado en general por el tamaño de las fallas, ese es un elemento, como las fallas son pequeñas el problema va a ser relativamente pequeño”, detalló Enrique Cruz.
En resumen, el suelo de la capital es propenso a los movimientos telúricos, y no se necesita una gran cantidad de energía para desencadenar un microsismo, incluso actividades cotidianas como la extracción de agua pueden ser suficientes para provocarlos.
Agencias / Vox Populi Noticias























