Mérida, Yucatán/ Redacción.-
En los últimos días, una multitud de manchas oscuras en el cielo ha sido captada, revelando la presencia de ‘nubes’ de langostas, una de las plagas más dañinas del mundo.
Estos insectos, parecidos a los grillos y con una capacidad rápida para devorar cultivos, son las responsables de dejar regiones enteras sin alimentos, lo que los convierte en una amenaza considerable para la agricultura y la seguridad alimentaria de los humanos.
A pesar de los esfuerzos constantes por controlar su población en diez estados de México, un enjambre de langostas devastó cultivos en las zonas rurales del norte y poniente de Mérida el pasado 5 de diciembre, generando interrogantes sobre su presencia en la capital yucateca.
La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) identifica en México una de las especies de langostas más importantes a nivel mundial, conocida como la langosta voladora o centroamericana (Schistocerca cancellata).
Estos insectos también han sido vistos en otros estados, como Veracruz, San Luis Potosí, Tamaulipas, Tabasco, así como en algunos municipios de Campeche, Oaxaca, Hidalgo, Quintana Roo y Chiapas.
La langosta centroamericana es conocida por su agilidad, capaz de invadir una entidad en menos de una semana, sin embargo, a pesar de su movilidad, no suelen migrar a otras regiones, y su aparición en ‘mangas’ o agrupamientos suele ser sorpresiva.
De acuerdo con el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), dos factores han sido vinculados a la formación de estas ‘nubes’ de langostas voraces: la sequía y el evento climático relacionado con el calentamiento del océano Pacífico oriental, conocido como “El Niño”. Ambas condiciones crean un ambiente propicio para la rápida reproducción de las langostas, conocida como gregarización.






















