Ciudad Victoria, Tamaulipas / Lupita Domínguez González.-
Al carecer de certeza sobre su eficacia y temer posibles riesgos económicos y en especie, agricultores y ganaderos se resisten a adoptar tecnologías agropecuarias experimentales, como la llamada ‘lluvia sólida’.
Ángel Lara Martínez, Secretario de Organización de la Confederación Nacional Campesina (CNC) en Tamaulipas, explicó que el proceso de la lluvia sólida no ha sido aplicado en ninguna región del estado, careciendo de registros que confirmen su utilidad.
Por esta razón, los agricultores optan por confiar en métodos probados y respaldados por la autoridad.
La ‘lluvia sólida’ es un polvo granular a base de potasio, degradable, no soluble y no tóxico, que al entrar en contacto con el agua se expande y tiene la capacidad de adsorber hasta 400 veces su peso en agua.
Sin embargo, los agricultores expresan escepticismo al considerarlo una opción “irreal” debido a la falta de evidencia comprobada sobre su eficacia.
“Honestamente, para el productor común en el campo, son cosas irreales, porque no tenemos comprobado el hecho de que puedan funcionar”, mencionó Lara Martínez, y añadió que necesitan ver implementaciones respaldadas por las autoridades para considerar estas alternativas.
Lara Martínez destacó que para evaluar la viabilidad del sistema debería ser implementado primero por los Gobiernos Federal o Estatal.
Solo entonces los agricultores podrían confiar en su efectividad y considerar su aplicación en sus tierras, advirtió.
En contraste, los agricultores reconocen resultados positivos del bombardeo de nubes con yoduro de plata, una práctica que generó lluvias y humedad el año pasado.
“La inyección de nubes con químicos ha servido, tuvimos buenas precipitaciones y fueron benéficas en aquellos meses”, afirmó Lara Martínez, esperando que las condiciones se den nuevamente para implementar esta técnica comprobada.






















