Cd. Victoria, Tamaulipas / Lupita Domínguez González. –
En medio de una sequía persistente que se extiende desde hace seis años, el hato ganadero en Tamaulipas enfrenta una disminución constante, perjudicando sectores productivos.
Según el Secretario de Desarrollo Rural, Antonio Varela Flores, la falta de lluvias ha llevado a una reducción significativa, pasando de 1 millón 200 mil cabezas de ganado a aproximadamente 900 mil en la última década y media.
La situación contrasta con el prestigio que la entidad tenía antes de 2010 en la producción pecuaria, cuando condiciones meteorológicas favorables sustentaban la actividad ganadera.
Varela Flores señala que los ranchos ganaderos enfrentan diversos desafíos y no logran recuperarse debido a la escasez de recursos hídricos.
A pesar de los esfuerzos por mantener la operatividad de los ranchos, la falta de recuperación plena se atribuye a la insuficiencia de lluvias, especialmente en áreas clave como Aldama, La Marina y González.
El Secretario de Desarrollo Rural destaca la importancia de gestionar el hato actual de aproximadamente 900 mil cabezas, evitando un sobrepastoreo que sería perjudicial para los propietarios.
Consciente de la difícil situación, Varela Flores enfatiza que, aunque actualmente enfrentan la falta de alrededor de 300 mil cabezas, es una realidad inevitable dadas las condiciones climáticas.
El manejo eficiente de los potreros se presenta como una estrategia clave para mejorar las condiciones en medio de esta prolongada sequía.






















